La comedia, estoy seguro, la escribió Aristóteles en un avión. Volar es, definitivamente, la mata del chiste. Tienes ahí a toda la sociedad en una situación que estadísticamente se le da mal-- porque el porcentaje de personas que vuelan por primera vez es inherentemente alto. Entonces, bienvenida la comedia de orgánica de observación-- mi favorita.
Por ejemplo, en el vuelo Madrid-Miami la panita de enfrente estuvo moneando con el asiento de su hija un buen rato, moviéndolo, zarandeándolo, hasta que se giró y me dijo que quitara las rodillas. ¿Las rodillas de donde? Según ella, mis rodillas impedían que el asiento se reclinara la suficiente-- el de al lado se reclinaba más. Yo le dije que, a pesar de mi buena mozitud, no era Iron Man y que ya me hubiera partido las rodillas si me llegaba a dar.
Pero, volviendo al tema, ayer me tocó un evangélico en el avión. ¡Ay, la lacra de la humanidad! Prefiero un pedófilo antes que un religioso-- el pedófilo, por lo menos, tiene una filosofía tangible… Espera, eso sonó mal. Cambiémoslo a "aficionado de la F1". Que viene a ser lo mismo que tener fé, a todo esto… Creer que Alonso ganará, ciegamente, o que Jesús volverá y dirá "¡Alakazan, tus pecados borrados" es todo lo mismo, en mi libro. Con la diferencia que Alonso no inventó la F1...
Pues bueno, me tocó el evangelista. El panita venía leyendo, y esto no es mentira, "Jóven, ¿Qué harás con tu vida?" y yo pensaba "Pues nada útil, porque el "jóven" tenía como 30 años y estaba consultando manuales para ver qué hacer con su vida-- una mala estrategia, si alguien me lo pregunta; él estaba, además, subrayándolo, cosa que está muy bien, excepto cuando lo subrayas absolutamente todo, como él hacía… ¡Si lo vi hasta subrayar los números de las páginas!
En un momento, se levantó al baño. Yo ansiaba ese momento como una quinceñera anhela su primer Vals, así que le di un 3 Misisipí y lo seguí. Al final del avión, había un baño abierto, uno cerrado. Yo, que no soy MacGyver, me metí al abierto. Y ahí estaba mi compañero de asiento y hermano en Cristo. ¿Ponerle el puto seguro a la puerta no estaba en el manual de vida del man? Porque yo, si llego a escribir uno, lo pondría en el primer capítulo.
También quiero felicitarlo por haber dormido sin quitarle al plástico a la almohada/colcha que dan en American y por demorarse como 45 minutos en llenar el formulario de aduanas. Lo estudió como Galileo Galilei estudió a los astros. Si tan sólo se dedicara a darse a sí mismo esa misma mirada cuestionadora que le dio a "Nombre / Apellido", supiera que si necesitas un folletín o un Libro Caduco para que te ayude a tomar las decisiones importantes de tu vida, eres un poco imbécil.
Foto de Michael Righi
