miércoles, 6 de octubre de 2010

Luis. Jorge Luis.

Estaba saliendo de la universidad, ya en mi coche, ya cruzando la rotonda que la precede, cuando un motorista se me puso directamente atrás. Era un hombre --o eso creo--  e iba vestido completamente de negro. Todo negro. Negro era su casco, negro era su mono, negra era su moto. El casco, sin embargo, reflejaba la poca luz que queda a la siete de la tarde y parecía de plata. El tipo siguió directamente detrás de coche, a mi misma velocidad, y manteniendo una distancia que podría haber estado a un escalón de la imprudencia si hubiese sido una tarde más traficada.

En este momento pensé: "¿No sería bacán que el tipo me viniera a matar?" No es que tenga yo tendencias suicidas, pero, ¿qué tan más divertida tiene que ser la vida de James Bond comparada con la mía? Él tiene que andar consciente de esa posibilidad, de que alguien le esté buscando para matarlo, hasta cuando va al peluquero. Mi peluquero, en cambio, tiene, por desacato, como nombre "Jesús" y si me mata, sería a punta de "¡ay! ¡qué pelo más suave tienes!"

Una vida así, como la de un hombre internacional de misterio, tiene que ser más entretenida. Y no parece, en contra de todo pronóstico, cansina, pues a Bond nunca se lo ve con ojeras en una misión; nuna responde al teléfono "no, hoy quiero es descansar, que 001 haga algo por una vez en su vida". Pero, a fin de cuentas, inverosímil o no, cansada o no, la vida de Bond tiene que ser interesante.

Por lo menos más que la mía, que el único enemigo que intenta destruirme es el profesorado universitario, y ellos, en vez de hacerlo con elaborados esquemas, lo hacen a punta de trabajos y tareas. Además, dicho sea de paso, no se parecen a los villanos que quieren aniquilar a Bond, pues a él, por lo menos de lo que sé de sus películas, siempre lo quiere matar una super modelo. Y en la cama. Después de intimar. Así, la verdad, yo creo que me dejaría, no más, que me maten. Pero no, ah no, todos mis profesores son bastante feos. Sobretodo comparados con las chicas Bond, que hasta las más malas son muy buenas.

Culpo a mis padres de esto, de que mi vida sea tan aburrida. Y creo que el error fue bautizarme Jorge Luis. Con un nombre así, ¿quién va para agente secreto internacional? A lo mucho llegaré a personaje de telenovela, y ni creo que a protagonista-- a segundón, quizás. O sea, revisémoslo un poco: Angus MacGyver, Remington Steele, Jason Bourne, Austin Powers, John Steed, Jack Bauer, Maxwell Smart, Jorge Luis Pérez... De este grupo, ¿cuáles van para agente secreto y cuál va para chofer?

Foto de Kit

No hay comentarios:

Publicar un comentario