Adjuntos

viernes, 26 de septiembre de 2008

Dolby Premier i WWE

Mad-rid tiene sus ventajas. Ayer estuve en una sala Dolby Premier. "Premier" es el nombre que le dan a una sala cuando cumple con ciertos requisitos. Sólo hay seis como estas en el mundo- pero la estadística tiene truco, pues ni Estados Unidos ni Japón optan a este título. Una sala Dolby Premier como la que vi sirve para hacer la mezcla final de las película. Una hora de trabajo ahí cuesta sesenta dólares. Tiene elementos piqueteros como un proyector digital, uno analógico capaz de rebobinar i adelantar, está refrigerada por agua fría que corre en el suelo de la instalación (para evitar el ruido de la ventilación), acoge unas maquinas con tropecientos botones, i posee las dimensiones adecuadas para que se pueda apreciar en su máxima expresión cada detalle de sonido; este se propaga perfectamente ahí i cada ruido que existe es captado rápidamente i sin eco. Lo sé porque a mí me rugió la panza i lo escucharon absolutamente todos. Vimos cintas que se doblaron ahí, "Yo serví al Rey de Inglaterra" concretamente, i varios cortos para la expo Zaragoza i la cualidad acústica es una experiencia tan rica que ha de ser irrepetible. De esas cosas no se ve en casa. ¡Cuántos tuneros se hubieran muerto de envidia!

Luego vi el espectáculo más ficticio desde la política, la lucha libra. Vi "Raw" de la WWE, i debo decir que el show que montan es extraordinario. Más allá de los enredados culebrones de telenovela que siguen, los actores captan tan bien la atención del espectador con un arte circense que dentro de poco te ves vitoreando o abucheando a Rey Misterio darle una buena zurra al maloso Kane. Vi a Shawn Michaels -el tipo que me quiere robar mi patentado título de rompecorazones- ganar un combate, mas me quedé con la pica de celebrarlo a Undertaker. A todo esto, el evento lo residió la Plaza de Toros, que es bella en superlativo, i un escenario propio para esas tres horas de golpes a la lona. Me planteaba, ¿qué tanto se cabrearán las mujeres de estos desgraciados en la cama? Porque los luchadores son los genios de todo lo que es fingir, i eso no creo que les caiga en gracia a las doñas.

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