jueves, 3 de enero de 2008

Encontré mi beso asegurado (mélange à deux)

Siento mucho haberte robado ese beso, pero perdí mis zapatillas favoritas. Espero que estés asegurada. ¿Cómo hace el tasador que no veía desde hace tres años para evaluar cuánto vale un beso tuyo? No me digas que a él se lo volviste de Francia, en 2005, cuando las guardaste en el bolsillo exterior de la maleta que me regalaste, cuando me tocó camellármelo.

Ese beso tuyo, cuando no lo encontré al llegar, asumí que se me lo habían robado, pues ese bolsillo en el que iba no suele llevarte. Tengo a cambio tres de los míos. Me resigné a que no estén devaluados, pero si pones la necesidad en mi lado de la balanza, las doy por perdidas. Ellas habían estado conmigo en Montañita, i esta se inclinaría a que yo estoy desesperado en que me los des, en la Concurrance.

En mi mejor día, i tú un poco reluctante a dármelos. En mi peor, en la casa de mi madre i en el jardín de la tuya. Pero no importa, yo te pienso acosar hasta cuando duermes en el parque i cuando despiertes i pises la madera en mi cuarto en Leclerc, que cambiaba mucho. 3 años estuvieron, después, guardadas. Vas a ver que después de un par de veces que te des cuenta de que te estoy observando trepado en el árbol quizás vayas tú a estar guardado con ellas.

Sin saber bien dónde estaban, las encontré de casualidad, en la maleta que aleatoriamente elegí cuando tú te bañabas. Seguro cambias de opinión para venir-- no a penas llegues, sino, pues me quedo con la imagen de verte bañarte, que, déjame decírtelo, lo haces muy bien. Un mes después, cuando buscaba otra cosa, las extrañé. Haces que cualquier judío quiera ser convertido en jabón.

2 comentarios:

Vic dijo...

Mais qu'est-ce que tu racontes ? (J'avoue que le titre en français m'a attirée =p)

Jorge Luis Pérez dijo...

C'est pas une ménage à trois, d'abord... J'ai mélangé, avec une loin process arithmatique, deux ecris. C'est tout.

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