
No es la religión, el color de piel, la educación o el dinero- es la ropa interior lo que nos define como personas. ¿Son sus calzonarias aburridas, dignas del cajón del la abuela? Esto dice mucho de usted. ¿Tiene su tanga botón lateral? Esto también refleja su personalidad. ¿Sostenes coloridos? ¿Enaguas de encajes? ¿Ropa interior de una sola pieza? Ni el Tarot de doña Susana revelará tanto sobre usted. La ropa íntima es, óptimamente, conocida sólo por pocas personas. Qué estaba en la mente del comprador al momento de adquirir dicha prenda es la proyección de anhelos.

Claro, esto no es sólo para las mujeres. ¿
Boxers? ¿Calzoncillos? ¿Calzoncillos-
boxers? Los hombres también tenemos varias opciones al momento de proteger a nuestros muchachos. Las opciones tanto como para hombres i para mujeres también se amplían con los materiales: el común algodón, el barato lino, la suave seda, el deportivo "
espandex", el atrevido cuero. Multiplíquelo ahora por los colores i sus combinaciones: el típico blanco, el barato gris, el rojo-san-valentín, las rayas, los cuadros, el amarillo de fin de año-- i tenga todavía en cuenta de que hablamos de ambos géneros.

Así pronto se llega a la conclusión de que las opciones son múltiples. No hay ya excusa para que la ropa interior no refleje un poco de nosotros mismos.
-"Pero yo prefiero no hacerme problemas i comprarme lo más simple, en blanco".
-"Nadie me los va a ver"
-"Soy daltónico".
Sí, las excusas para no vestirse bien suelen ser varias. Aun así, estas de todas formas señalar cómo es nuestra personalidad. Invito a todos a meditar antes de comprar interiores, que así podremos crecer como personas, como ciudadanos i como almas ante los ojos de Dios. Así como la semilla escoge la tierra en la que crecerá o Dios eligió a los judíos, debemos elegir nuestras prendas íntimas con seriedad.

Yo, por ejemplo, soy el orgulloso dueño de ropa interior de todos los colores i sabores (sí, ropa interior comestible). Esto me convierte en una persona con personalidad, con carácter, con fortaleza de persona, con predisposición certera, con ese
je ne sais quoi impresionante, con frescura de identidad, con individualidad, con originalidad, con calidad, con linaje, con talento para los sinónimos, con talante, con alcurnia, con profundidad, con encanto, con poderío, con fibra de campeón, con espíritu, con naturaleza extrovertida, con atributos divertidos, con dimensiones delirantes, con juicio fascinante, con propiedades curativas, con asignaciones fantásticas, con abstracción incomparable.

Por eso recomiendo que la ropa interior se convierta en parte de nuestra personalidad, que dejemos a un lado esa inhibición tonta a probar cosas nuevas. ¡Quiero a verlos a todos de colores! ¡Pongámosle fin a la monotonía!