martes, 22 de marzo de 2011

Santander se la está jugando conmigo

Por razones ajenas a mi voluntad, he sacado un seguro de vida. Ahora, de lo que entiendo, si me llego a morir de causas naturales ese seguro le paga a mi beneficiaro, Barney el Dinosaurio Morado, X monto. Si muero en un accidente, sin embargo, Barney recibiría 2 veces esa cantidad; si me llego a morir en un accidente de tránsito, Barney recibiría 3 veces la cantidad.

Así, llego a la conclusión de que Santander no me ha visto conducir y que Barney es una Dinosauro muy afortunado. No quiero decir que soy Fernando Alonso, pues tengo cuello, pero se me conoce por ciertas y muy diferidas maniobras de impericia acompañadas de un pequeño problema de agresividad, que, según entiendo, no ayuda a la hora de conducir prudentemente.

Yo que ustedes, queridos apóficos, en vez de jugar a la lotería, el bingo, a la maquinita esa de los casinos o lo que sea que sea su juego lúdico de confianza, lo que haría es sacar una póliza de seguro a mi nombre en su entidad bancaria de diario. Yo, por mi parte, prometo seguir con la labor automovilística de siempre y así, quién sabe, un día usted y Barney el Dinosauro Morado se podrán ver beneficiados de una jugosa herencia, impuestos no deducibles.


Foto de Ibrahim Lujaz

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