sábado, 5 de marzo de 2011

Carnaval

Carnaval, la fiesta de la alegría que Julio Sosa consiguió hacer sonar como un funeral, ha llegado. ¿Otra excusa para disfrazarse? En Madrid, por lo menos --cosas que pasan cuando uno no tiene playa-- pero, ¿qué pasó con Halloween? El lío de pensar en qué disfrazarse sólo debería venir una vez al año, como los aniversarios o las ideas inteligentes de Zapatero.

Ahora, si me dan a elegir, creo que disfrazarse es más funcional para estas fechas que para Halloween-- por el frío, básciamente. Puesto que disfrazarse es de ponerse cosas raras y esto es basicamente lo que ya se hace, de por sí, en el invierno, deberíamos de, oficialmente, convertir en carnaval en la fiesta de los disfraces.

Entonces, ¿qué hacemos para Halloween? Si nos vamos a las raíces paganas del día de las brujas, podremos notar que halloween viene de la tradición pagana de comer caramelos. Y por "tradición pagana" me estoy refiriendo a que no he estudiado para nada el asunto, pero que me parece que eso es lo que uno hace por esas fechas.

Siendo así el asunto, el 31 de octubre quedaría como el día de los caramelos/día de todos los santos. Por lo que podría combinarse la celebración haciendo caramelos en forma de santos para el disfrute de los niños. Porque, después de todo, ¿no es eso exactamente lo que quiere ver la iglesia?


Foto de Riccardo Cuppini

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