miércoles, 30 de noviembre de 2011

Ars vacancia

Quito, 2007
Estoy de vacaciones en Quito. Así es, he decido que no quiero si quiera recibir oxígeno, y aquí me he. La última vez que vine a Quito, por cierto, fue para sacar mi visa de estudiante, y de eso son cuatro años de Madrid y todo lo que Madrid representa para mí. Un sinnúmero de caras, palabras y gestos que posiblemente definan lo que seré hasta el día que ya no sea.

Pero basta de cosas alegres, estoy de vacaciones. Siento que estas son mis primeras vacaciones en mucho, mucho tiempo, porque antes, cuando salía de vacaciones, era yo quien tenía que conducir, aparcar, buscar hotel, organizar, plantear rutas, seguirlas, establecer horarios y rutas eficaces. Ahora, nada de eso. Hoy me desperté al medio día y no voy a hacer mucho más que eso.

Las vacaciones, entonces, pueden ser dos cosas muy distintas según el número de obligaciones organizativas que tengas. Sin embargo, yo soy de los que prefiere organizar. Detesto que dispongan de mi tiempo, o salir sin mi coche, o tener que esperar. Quizás estas vacaciones sean, a fin de cuenta, no sólo un descanso de organizarlas, sino también un descanso de mí mismo y me obsesión por controlarlo todo. Sea como sea, Quito y sus 3000 metros de altura parecen ser el lugar adecuado.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Ideas para hacerse rico, gratis

Ando chiro, pero se me han ocurrido dos ideas para hacerme millonario; pero como tengo más, las voy a compartir gratis. Así soy yo, un hombre desinteresado. Sólo quiero el 20% de lo que genere la idea para quien la desarrolle. La primera es para una serie de televisión. Se llama ,,El hombre de los 6 millones de minutos", en la que un hombre sufre un trágico accidente con la licuadora de su casa y reemplazan la tibia y el peroné por un teléfono móvil.

Estando este en su pierna, no le sirve para llamar por teléfono, mas sí le sirve a Ran Tan Tan, su pastor alemán con un talento casi humano para comunicarse. Juntos, y atravesando muchas peripecias, se convierten en los dueños de una empresa de telecomunicaciones y, finalmente, en millonarios. The End.

¿La otra idea? ¿Que no es vale con esta? Pues la otra, sin entrar a mucho detalle, implica mucho velcro y las paredes y las copas de un bar, Velcro Planet.


Foto de Beverly & Pack

viernes, 18 de noviembre de 2011

Odio al medio ambiente

A Doménica Chávez

¿Mapuche, Sarayaku, Guacamole, Yasuní, Lago Agrio? ¿Qué tienen de especial esos territorios que no se los puede explotar? ¿Vida? ¡Ay, plantitas! ¡Animalitos! Que se jodan, que se adapten o que se muden a la ciudad, que es lo que hicimos todos. No vaya a ser que por unas plantas que ni sabemos cómo se llaman o por un mono que nada ha hecho por mí ahora el país se vaya a quedar en la cola del desarrollo, porque, a diferencia de los animalitos/arbolitos, el petróleo sí tiene un valor cuantificable en la única escala que ale en esta vida, la del dinero.

Mi carro no funciona con zuricatas ni con buenas intenciones. Y hace unos años, ¡ni sabíamos que estas vainas existieran! Pero no, ¡jefe indígena muy triste! ¡Jefe indígena no importarte! Jefe indígena, ante todo, debería ponerse una camiseta, que estás saliendo en la tele, indecente. -¡Pero esa es su cultura! Su cultura es mediocre, qué te diré. ¿O vamos a dejar que los iraníes apedreen a sus mujeres porque esa es su cultura?

La gente que está en contra de la explotación del amazonas, y cosas de la naturaleza en general, no tiene visión a largo plazo. La selva vuelve a crecer. Es casi como las uñas en eso. Es a lo que se dedica. Mirad esos pueblos a los que la selva se comió. ¡Ya está! El petróleo es limitado y el momento correcto para explotarlo es ahora, puesto que luego ya se inventará alguna cosa que saque energía de las buenas intenciones engreídas de los hipócritas que están en contra de todo lo que hay que estar en contra para quedar bien con los otros homosexuales de la izquierda y ya no hará falta el petróleo ni será cotizable. Sin embargo, resulta que ahora sí lo es.

No sólo vuelve a crecer la selva, si no que las especies, en general, se extinguen. ¿Sabía usted que el 99% de las especies que han vivido alguna vez están extintas? ¿Qué es una más o una menos, con estos números? ¡Oh, el monito ese en el que sólo pienso cuando hablamos de este tema, qué será de él! Si son tan importantes esos animales, que lo demuestren. Que evolucionen dígitos opuestos y que fabriquen metralletas y se defiendan, que aniquilarlos es casi antideportivo. ¡Casi!

Siento que hay demasiados árboles. El aire sigue transparente, eso es bueno. Averiguemos cuál es el mínimo posible de árboles con el que se puede vivir y ya dejémonos de vainas. Y si los animalejos no quieren que los maten, que se muden al puto zoológico.


Foto de dotlizard

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Hacer el feo en FB con tu foto

Soy una persona fijona, no puedo evitarlo. Las cosas están ahí, tengo que verlas. No puedo no notar algo. Y en esta lógica, he notado mucha gente haciendo algo que creo que es muy feo en Facebook con sus fotos de perfil, y es eso de claramente salir abrazando a alguien en la foto pero luego ponerla cortada. ¿Qué es eso? Es demostrar que nadie te ha considerado como para tomarte una foto sólo y que en el mundo únicamente hay fotos tuyas porque sales con alguien más. Y luego, a esa persona ¡zas! la cortas de la foto.

A ver, que la solución tampoco es poner a la persona entera, pues lleva a confusiones sobre quién es el dueño del perfil y quién es el amigo. Las feas, a todo esto, suelen hacer eso bastante --las muy trapicheras-- y salir junto a alguna amiga guapa, como si por ósmosis saldrán ellas de mejor manera. A todo, ponerte con tu amiga guapa en el perfil sólo sirve para desilusionar a largo plazo y para tener una referencia comparativa sobre lo fea que eres.

Las únicas personas que tienen permitido poner en su perfil una foto de alguien más con alguien más son quienes tienen una clara diferencia en la foto, como puede ser una pareja heterosexual, un padre con un bebé, un civil con un famoso, o un blanco con apellido y un moreno del campo. A todo esto, la persona cortada de la foto, ¿en qué situación se encuentra? ¿Tiene el derecho de pedir al dueño del perfil que la quite de todo o que la ponga del todo? ¿Puede pedir porcentajes? ¿Alturas? ¿Es correlacional el grado de cms que sale con en grado de amistad entre las personas? ¿La gente de autoestima baja, puede incluso recortarse a sí misma? ¿Qué piensan los emos de cortarse en las fotos?

-Ey, Alberto, tienes que sacarme un poco más en tu foto, por lo menos, hasta el ojo derecho, pero córtala entre mis cejas, que no quiero que la gente se entere que soy cejijunto.


Fragmento de foto de Lutz R. Frank.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Jesús era francés

La evidencia es abrumadora, Jesús era francés.

1. En vez de irse de cabareteo en su última noche, se va a una cena.
2. 12 amigos, una amiga.
3. Flaquito pelón y barbudo.
4. Fetiche con los pies: Eso de sacarse la arena de las zapatillas en señal de protesta y eso de que le lavaran los pies con el cabello. Cosas muy raras, chico.
5. Sirvió vino en la última cena.
6. Además, llegó al punto de metafóricamente referirse a su sangre como vino.
7. Se besaba con hombres.
8. Impecable vestir.
9. Nunca ganó una guerra.
10. Admirador del pan.


Foto de tonystl

lunes, 7 de noviembre de 2011

Mariella, en etapas

Mariella en pretérito perfecto simple aprendió de su papá a comer sánduches de mantequilla con mermelada de frutimora, nunca supo como doblar la lengua en dos, dijo varias veces mentiras y pasó toda la primaria enamorada de un niño rubio que amaba hacer cohetes de botellas de coca-cla.

Mariella en pretérito imperfecto odiaba escribir en cursiva, lloraba con las canciones de Roberto Carlos, fumaba a escondidas con sus amigas, y se creía una niña buena.

Mariella en pretérito pluscuamperfecto ha desmentido a las protagonistas de las novelita de Harlequín que leía de niña. Ha evitado los baches en la acera saltando de un pie a otro, ha dejado de creer en los fantasmas, y ha cambiado la cerveza por el vino como su trago favorito. Mariella en presente crece en muchas y variadas direcciones. Le teme al monstruo que vive en el armario, literal y poéticamente. Ama a sus amigos, llama Ana Banana a su sobrina y lee a Andrés Caicedo.

Mariella en futuro, será más sensata y menos pendenciera. Escuchará consejos. Reirá y escribirá más. Intentará preparar sufflé, se volverá a enamorar y eventualmente empacará sus maletas y se irá. Porque quiere y porque finalmente se siente lista para hacerlo.

Por Mariella Toranzos.
Foto por Zen

martes, 25 de octubre de 2011

He decidido prostituirme

Viendo que no gano casi nada por la hora, he decidido sacarme un dinerito extra prostituyéndome. Mis servicios incluyen todo lo que implica la compañía de un hombre menos las relaciones íntimas, pues quiero esperar hasta después del matrimonio para entregarme. Dejando eso a un lado, soy ideal para llevar a eventos familiares; podrás presumir de un chico con impecable elegancia al vestir,    (la alfombra combina con las cortinas) conocimientos en cultura general del Cartoon Network e inmunidad ante el trago, cuestión útil para eventos de larga duración.

Estoy enterado de todos los sucesos de relevancia nacional e internacional. Por ejemplo, Gaddafi se disolvió, asesinaron a ETA y se pronostica un buen día para los Capricornio, si están dispuestos a aceptar nuevos retos. Sé bailar y domino todos los pasos del manual de IKEA del Sanjuanito. Me sé la letra de varios pasillos huancavilqueros y salsas de onda positiva, habilidad útil para las altas horas de la noche. Soy de gentil conversación, de acertada respuesta y punzante retórica. Simón, limón.

Cobro $100 la hora. Haz tu reserva con antelación, no vaya a ser que tu prima se te adelante contratándome. Discreción, compresión y ternura.

Foto de Onkel_Wart

sábado, 22 de octubre de 2011

Sobre mi vida, parte tercera y final: Me pican los pies

Los primeros días que estuve recién llegado a Guayaquil fueron bien turros. Yo iba a Kbuya y me encontraba solito en la mesa con el ,,guardia'' que se queda dormido afuera siempre. Es buen dato el mano, cuando no ronca. En fin, cogía el carro y me daba un giro: Nada de nada. Urdesa andaba turra. Qué iba a saber yo que lo que pega ahora es Asia de Cuba y Rollings Tone. Buen nombre, a todo esto, Rollings Tone. La Súper de compañías ha de estar poblada de mentes brillantes.

En fin, como dicen los franceses. Luego me enteré que la movida es ir a Samborondón para cualquier cosa. Y yo mudándome a Pto. Azul. De haberlo sabido, me iba a Entre Ríos de one. Pero tarde pié, y así es la vaina. Mi pregunta es, ¿por qué sólo pega Samborondón y no Urdesa o el sitio ese de los Ceibos, que es tan famoso que ni sé cómo se llama? Porque la gente de Ceibos o de mi barrio mismo prefiere irse a Sambo. A mí no me molesta, si no más bien me preocupa el peaje que hay que pagar de vuelta. Y eso que ahora hay el #AntiRadarGYE de Twitter, que ha venido con voz de ángel. Pero igual, esa regresada es cosa seria. Yo quiero un pied-à-terre en Sambo. ¿Nos juntamos entre todos los apóficos y hacemos un Time Share o algo?

Hablando de apartamentos, el mío va tomando forma. Recomiendo, a todo esto, que siempre, aunque te mudes de acá para allá, pongas los baños del mismo color. Mi problema, sin embargo, es que aún no tengo cortinas. Digo yo, los vecinos del barrio ya estarán aburridos de verme desnudo por la casa. Afortunadamente, cuando está oscuro afuera y yo prendo las luces, no los veo verme, y así asimilo mejor la vergüenza. Y bueno, hoy me enteré que el comité de Pto. Azul me va a donar para las cortinas. No les ha gustado el arte nudista/abstracto.

Ah, ¿que no dije nada sobre mi vida y los artículos se titulan ,,sobre mi vida''? Lo que ocurre es que mi vida es demasiado chévere para este espacio apófico. Por ejemplo, el otro día me salió una motita blanca en el ombligo, mas había yo estado usando mi Ramones negra. ¿Estupefacto? Eso es sólo el principio. Pero, más bien, es el final.

Foto de misfitgirl

jueves, 20 de octubre de 2011

Sobre mi vida, parte dos de tres: He comido

Estoy a dieta. Lo que sucede es que no sé en qué dieta estoy. Unos días no bebo porque estoy en la dieta del no-alcohol, otros días no como porque ando chiro. Últimamente, desde que vivo sólo, estoy en la dieta del oportunista. Sólo como en casa ajena, pues en la mía sólo hay comida de gata. Me va bien en esta dieta. Además, como dicen que el trago es el alimento del alma, bien alimentado debo andar.

Por cosas ajenas a mi voluntad, cuando volví al Ecuador comí pizza casi todos los días de la semana. Mi vida es dura, lo sé. Que no, dirán algunos, pero, la verdad, a estas alturas morirme de un infarto sería una bendición, viendo lo que me espera. Pero bueno, he probado PizzaDicta, Domino's, Pizzería El Queso, Pizza Hut, Papa John's, etc, etc. Yo no sé qué pasa, pero no encuentro una que me guste. Quizás porque, para variar, mis gustos son distintos a los populares: Me gusta la pizza con masa fina-- finísima y crujiente. Además, la como con pepperoni. A todo esto, ¿sabíais que en España nadie te da la razón sobre lo que es un pepperoni? Y dicen que acá está el tercer mundo. Pero bueno, si alguien sabe de una buena pizza fina de pepperoni (no salami, como suelen dar los que no saben) que me avise. O que me invite, mejor aún.

Otra cocina que me interesa poderosamente es la mexicana. Para algo tenían que ser útiles estos panas. Y bueno, ¿qué pasa con esa figura de amagar con que tienen cien mil platos distintos si lo único que cambia de un plato al otro es que si te lo preparas tú mismo, es un taco; si es gigante, es un burrito y si lo tuestan, es una flauta? Claro, los mexicanos no se van a dar cuenta porque tienen fundido el sentido del gusto por tanto picante que le echan a todo. Si todo te sabe a capsaicina, ¿qué puedes cuestionar?

Sea como sea, me gusta la comida mexicana, pero en Guayaquil los restaurantes de comida mexicana son un desastre. Desde el María Bonita hasta el Tacos & Jarros, y ya lo que estoy empezando a hacer es pedir que me enseñen un poco del ,,guacamole'' que usan. Si es la pasta esta que venden en el Supermaxi, doy la media vuelta y me voy con el sol hasta Tijuana, el único buen resto mexicano desde Cielito Lindo en la zona. Aunque me han hablado bien del de Mall del Sol, pero aún no he ido.

¿Y qué más? Fui al Hooters. Buena carne.

Foto de AlHikesAZ



Oportunidades I

Este es un poema que se quedó descolgado del poema por su baja calidad poetística. Sin embargo, tiene el dudoso mérito de que lo puede leer desde abajo hacia arriba.


Siento no haberla visto
cuando me tendiste la mano
yo caía perdido
me sentía olvidado
ahora sé lo que tuve
pero te has marchado
lástima que yo no pude
tenerte contenta a mi lado
ahora que no puedo olvidarte
i no puedo tenerte conmigo
pero espero poder encontrarte
quizás es así es destino
quizás deba esperarte
Solo en mi oscuro frío


Foto de Aracelota

martes, 18 de octubre de 2011

Sobre mi vida, parte 1 de 3: Cobro por la hora

Ahora que trabajo y cobro por mi hora de trabajo, no sé cómo voy a subsistir. Todo el mundo cobra su hora mucho más cara que la mía. Las prostitutas, por ejemplo, pueden llegar a hacer hasta $100 la hora. ¿Y tienen ellas tres licenciaturas? I don't think. ¿Tendrán tres idiomas? Niet. Así que, ¿para qué estudié yo?

Hay, ahora mismo, un panita instalándome unos A/C. $80 me cobró, una hora estuvo. ¿Qué es eso? Yo, a todo esto, me acabo de mudar a un pequeño apartamento de 60m² y tengo 4 baños para amoblar. Así es, cuatro baños. Bueno tres y medio, pero la idea es la misma. Así que he decorado un baño con clases, el otro con atributos, el otro con objetos y el último con modos. Sí, mi decorador se apellida Lowe.

También he puesto en los baños jabón líquido. No sé, pensé que era una decisión audaz y quería compartirla. Me gustaría, además, ponerles toallas de tela en vez de toallas de toda la vida. Soy un man con caché, qué puedo decir.

Eso, excepto que gano menos que una prostituta y que un instalador de aires. ¿Carrera equivocada?

Foto de Pixieclipx

viernes, 7 de octubre de 2011

Busco trabajo

Busco trabajo. Habilidades: Enólogo catador, cuatro o cinco idiomas según lo catado, sé subir escaleras, apagar luces, escribir coplas, bailar jotas; de buena presencia pero no de buen ver. No duermo, no como, mas tengo una gata que hace ambas cosas por los dos. Acepto euros, dólares, o sucres.

Busco trabajo: Hablo todos los idiomas del google translate. Sé usar Betamax, VHS, y monopatín. Aparco en doble fila y construyo metáforas sobre la conducción. Sé taladrar, pelar cables y medir con cinta métrica. Arpeggios de guitarra y piano, solfeo en clave de buenas intenciones. Pinto con los dedos, no me como las uñas. El dinero ganado será bebido en una buena causa, si son causas las pintas. Entiendo de colores, composiciones, y aguacates. Acepto ser pagado en comida para gatas. Carro impropio.

Busco trabajo: Levanto al gallo y saludo de buenas noches al canillita. Tengo dos trajes, uno de día, otro prestado. Sirvo de contrapeso, mueble fino, cuadro abstracto. Aprendí inglés en Francia, francés en El Arabito, árabe en un programa de Yoga. Sé hablar con los policías y con ciertos elefantes. Orador en público, bebedor privado, detective quidámico, retratista de lambadas. Entiendo de toros pero no de toristas. Sé cómo apartarme en una cocina, como enseñar la nalga en un taller, como sacarle la punta a los lápices del escritorio. Mal caracter pero buenas intenciones. Acepto migajas en servilletas, siempre cuando estén moderadamente limpias. Disponibilidad inmediata. Transporte a 11.

Busco trabajo, dispuesto a todo lo moral, y lo demás también. Carezco de buen gusto, por lo que podrías recomendarme como asesor personal de tu enemigo. Tres licenciaturas, una por cada vez que fui a clase sobrio. Acepto puesto de chofer si me dejan escuchar mi propia música, de columnista si me dejan escribir con mi teclado o de oficinista si la hora de la comida me la dan para la siesta. Puteador puerta a puerta, obseso-compulsivo a puertas afuera, suspirador a porta gayola. Transporte propio fuera de las horas pico. 

Busco trabajo: Doy los buenas días, las buenas tardes, y las buenas noches con muy poco margen de error. Sé saludar en los idiomas Flickr, escribir en anagramas, y leer en voz alta. No sigo con el dedo las lecturas, no señalo los correos como ,,no leídos''. Viajé por Argentina, Quito, El Oro, Guaranda, Colombia, Ambato, Venezuela, Tulcán, Maracaibo, Bogotá, y llegué a la Fybecca del barrio. Desde pequeño se amarrarme los zapatos y chancletear las zapatillas. Viviré poco, así que soy fácilmente liquidable. Acepto Pedrito como parte del pago. Disponibilidad de todos los días de la semana menos los feriados kosher. Vehículo imaginario propio.

Foto de Alex E. Proimos

miércoles, 5 de octubre de 2011

Viaje vioxx

Esto lo escribí hace ya más de siete años; lo recordé la semana pasada que andaba turro del pie. A todo esto, debo sacarme el sombrero ante la amabilidad de toda la gente guayaquileña en todos lados, me abrieron puertas y demás. Sí hay decencia en el mundo.






Viaje vioxx

viático vicio
vianda vibrante
vezo versuto
verdad venturada
veneno vehemente

16 de enero de 2004

Foto de epos.de

martes, 4 de octubre de 2011

¿Sabes qué me cabrea? Los nombres de las discotecas

El otro día inauguraron la discoteca ,,Sasha'' en la Victor E. Estrada. Y hoy me pregunto cuatro cosas: Si este amor germinó en tu alma, si se lo llevó el viento, o naufragó en el mar, y por qué mismo es que tienen que cambiarle el nombre a cada discoteca o bar de la ciudad en lapsos de cuatro meses. Porque, a fin de cuentas, igual tenemos que pasar por el siguiente trámite:

¿Dónde es Sasha?
-Donde era Byres.
-¿Y eso dónde era?
-Donde era Recoleta.

¿Y conociste Rolings Tone?
-No, dónde es eso.
-Donde era Walker.
-¿De los de Frodia?
-¿Qué es Frodia?

-Ah, tú dices los de Black, que es donde era White pero empezó como Fly.
- No, creo que esos son los de Vayú, o sea, Shoko.
-Sabes qué, me voy a hacer mormón.

Yo recomiendo que le dejemos los mismos nombres a todas las cosas. Los clientes haremos la matemática de que cada temporada la decoración cambiará con el honorable propósito de que vuelvan los clientes de la clase social que asistía al momento de la inauguración. Lo que está sucediendo es que la ciudad se va a quedar sin nombres coherentes para las discotecas. Y, hasta mientras, nos vemos en Asia de Cuba.

Foto de Fashion_luva

miércoles, 21 de septiembre de 2011

domingo, 11 de septiembre de 2011

Pánico en un lanzamiento de revista

Arte de Lola R. Duchamp

A priori, era el lanzamiento de una revista.

Una noche después, justo en la misma calle Guayacanes, a las seis y pico de la mañana, me le cruzaría con el carro sin saber que era él, y él me dejaría la mitad de su parachoques en la parte de atrás del carro de mi hermano; el abogado Solines vive de tarjeta prepago en tarjeta prepago para el teléfono móvil. Yo soy Movistar, él es Claro, y ese talento para hablar piedras por más de media hora sobre Debbie, la amiga que sólo sale en tele de perilla porque su canal está entre el 5 y el 6 y cuando se la sintoniza en los lunes impares de cuatro a cinco de la mañana sale entre Tres Patines y Chespirito, termina por comerésele siempre el saldo. Me preguntó que qué iba a hacer esa tarde y le fue cuando recordé que ya mismo era el lanzamiento de La Licuadora en La Fábrica. En ese momento, era viernes, tipo cuatro. Me bañé y lo llamé a Paquito para preguntarle qué debía ponerme. No quería que mi obvia diferencia de edad destaque mucho en un evento pensado para gente con 10 años menos que yo y por eso, y por primera vez en mucho tiempo, combiné unos blue jeans con la camiseta negra de Ramones que conservo y me calcé unas Victoria rojas. En ese momento estaba convencido que así pasaría desapercibido.

Dos horas después, ya en la Fábrica, y después de echarle un ojo a unos grafiteros que intoxicaban la sala adjunta pintado la pared del garaje y a los cuadros de Érica Coello, donde ella convierte a sus amigos en íconos musicales de los 80s, una chiquita se me acerca. Me preguntó que a cuál banda había ido a ver. ,,No sé quién toca", le dije. El lugar ya estaba tan lleno como iba a estar toda esa tarde. Yo era de los pocos en blue jeans y camiseta negra. Aparentemente, los colores están, nuevamente, de moda. ,,En qué colegio estás", me preguntó ella. Con toda seguridad, esa ser´ la última vez que alguien me pregunte eso. Le dije que en el Inter, pero que eso había sido hace ya seis años. Ella se llamaba Gabriela, era del Cebi, y tenía quince años. No sabía qué era la publicidad, dónde quedaba Puerto Azul o que estaba en la Guayacanes. Sí sabía, sin embargo, que la banda que iba a tocar era Cadáver Exquisito. Y así fue, tocó Cadáver Exquisito. Ella me dijo que eso era pop/rock. Yo no estaba tan seguro, pero qué va a saber de música el man de la camiseta de Ramones. La gente disfrutó. Los pocos que no tenían una Canon Rebel o cámara retro, en general, se movían con la música. Yo, entre la confusión de la bulla y el desencaje emocional, la realización de que era 9 años más viejo que Gabriela, y que había fracasado estrepitosamente en mi intento de poder mezclarme con quienes, en principio, ni tendría por qué intentar mezclarme, empecé a ahogarme; la realización de varias cosas sobre aquello del tiempo perdido y la inmediatez de lo real, la inevitable cercanía de que siempre sea ahora y de que siempre haya sido ahora me ajustaba el nudo de la corbata que hoy no me había puesto. El cantante de Cadáver Exquisito terminó de tocar y empezó a agradecerle a Éricka Coello por el cuadro que había hecho de su grupo. ,,Ese de ahí'', dijo, y me señaló. Toda la sala se giró hacia mi desasosiego. Detrás mío estaba el cuadro. No me pude encoger lo suficiente, pero algo me achiqué. Sí, muy desapercibido pasé.

Foto de Gia Silva
Cuando la banda dejó de tocar todos volvieron a la tranquilidad de sus teléfonos móviles. Yo me puse a leer la Revista y me enteré que los cuadros que rodeaban el escenario, los de Éricka Coella, no eran pintados, si no que eran vectorizaciones de Illustrator. Lo que uno aprende leyendo. Les di otra vuelta, más detenidamente, armado ya del conocimiento de su intención creadora, y al final volví a ver a Tyrone. Le compartí lo que me daba vueltas al coco: ¿Arte que se puede imprimir ad infinitum, pierde valor? Ninguno de los dos lo sabía a ciencia cierta, pero intuíamos que podría ser que sí. El valor que se le asigna a las cosas depende también de lo limitadas que sean en su cuantificaición. Repites 12 veces a un Elvis y de repente tienes a un Warhol, no a un Elvis. Sin embargo, un disco se puede reproducir tantas veces como se puede imprimir una imagen, y eso no quiere decir que pierda valor. Aunque, por otro lado, la música es, en su naturaleza, efímera, y el arte visual al que estamos más acostumbrados es perenne; y además en la música es más inmediatamente apreciable su ejecución, y su intención creativa, por lo menos en la que más suena, es menos cuestionada, pues no tiene, aparentemente, la misma presión por distinguirse tanto de lo demás como lo es en el caso de los artistas visuales, quizás porque su misma naturaleza efímera le permite poder repetirse más en el tiempo. Después de todo, la música es siempre un sólo sonido en lo que respecta al tiempo, el compás anterior vive en la memoria y el futuro en la intuición, y la satisfacción adecuada de esta intuición crea aquel sentimiento de seguridad que nos permite evadirnos de la de otro modo ineludible realidad de la inmediatez de la muerte. O no. Ciertamente, con Tyrone no llegamos a ninguna respuesta satisfactoria en el tema aquel de la pérdida de valor de arte repetible. Le fui a plantear el mismo asunto a Paquito. El pana me sale con ,,no olvides lo que dijo el filósofo Juanito de los Palotes…'', y me explicó qué dijo el filósofo Juanito de los Palotes mientras yo ponía cara de saber quién mismo era Juanito de los Palotes. Le dije que me gustaría ver quién era Éricka Coello, y él me dijo que me la presentaba para que yo mismo le pregutara a ella sobre el tema este, pero me pareció una pedantada irle a preguntar a la pobre sobre aquello. En conclusión, Paquito tampoco lo tenía claro y si ni Paquito lo tiene claro, nadie lo tiene claro, mas eso no nos impidió darle vueltas al asunto por 10 minutos, hasta que sus ocupaciones de lanzador de revista lo volvieron a engrupir.

Foto de GuidoBY
Mientras comía uno de los sánduchitos que la mamá de Paquito y Sandrita ofrecían a los conciertoescuchas, vi, a lo lejos, a Andrea García. Por lo menos eso pensé. Si Andrea García se llega a enterar que la confundí con la chica aquella, me mata. Pero de esquina a esquina de la sala, y a través de los lentes de la desesperación por ver a alguien familiar, tuve que asociarla con la pobre. Si bien yo me sentía fuera de lugar en La Fábrica porque fuera de lugar estaba, ella demostraba estar fuera de su hábitat haciéndoles gestos vejatorios a los pelados, los mirada asqueada de arriba a abajo, pretendía que le daban arcadas si la tocaban y el pintalabios obscenamente rojo con el que le había garabateado la cara el mal gusto se torcía cuando alguien le pasaba por el lado. Las desgracias no vienen solas, y cuando la intenté abortar la ida a saludar me sale Mónica Ojeda. Mónica Ojeda, según me cuentan, vive bajo la impresión de que toda la quinta de literatura de la Católica de 2006 estaba enamorada de ella, y eso me incluye. El tema, desde que me lo comentaron, me venía molestando, pero decidí que para qué desengañarla. A la man le hará falta.

Mamá, soy demente empezó a tocar. Para la tercera o cuarta canción ya estaba yo dentro de la música. Se me metió por los pies y terminé disfrutándola tanto como los demás. Eso sí, no más que el pelado que obviamente se había pepeado y brincaba con cada nota. Pero si existiera orden jerárquico de gente disfrutando la música, yo hubiera sido cómodamente un segundón. Me di cuenta de que las cosas, en el fondo tanto no habían cambiado. La buena música seguía siendo la buena música, disfrutarla era todavía disfrutarla, y el espíritu colorido y retro, desencadenado y de inmediatez móvil que yo nunca tendré o entenderé estaba ahí y eso era tan abrumantemente evidente y fresco. Y, flotando también ahí, en algún lugar, respirando la comprensión de esa estética culta y desenfadada, estaba el centrifugado de La Licuadora, artísticamente plasmando en 26 páginas una esquina de esa vitalidad. Entendí que dentro de la esencia misma de la progresión natural del tiempo y sus cosas, entre todas las nuevas tendencias que posiblemente nos podrían haber traído, esta generación emergente había elegido excelentes referentes y que sin duda se convertiría en uno tan digno como los otros eventualmente, si es que en la posmodernidad algo se puede convertir en referente, claro está. Ya ni sabía ni me importaba, en realidad, pues estaba disfrutándolo todo. Caí en cuenta de lo de Ericka Coello no tenía porqué ser valorado por mis estándares demodé. Me quedé con la copla de que su arte me gustaba, y que eso, en realidad, era lo importante. Me dejó de pesar eso de ser tan viejo, no me molestó lo de no poder mimetizarme, me olvidé del qué dirán y disfruté; sentí que, después de todo, que algo en mí no había cambiado, que aferrado a unas notas de guitarra seguía una juventud aún no escapada y que aún no era muy tarde.  Y ahí estaba yo, haciéndome uno con el universo cuando Gabrielita y sus flagrantes quince años reaparecieron y me despertaron. Sí, soy viejo, me dije. Me di cuenta de que se me estaban partiendo los talones por haber estado parado más de dos horas, recogí lo poco de vergüenza que me quedaba y me fui por la sombrita. Odio a Gabrielita del Cebi.

lunes, 13 de junio de 2011

Sobre muñecas inflables

Camino a casa he visto una muñeca inflable desechada y esto me ha hecho plantearme algunas preguntas. Por ejemplo, ¿cuál es el nivel de estándares para que, a pesar de tener una muñeca inflable, tengas igual cierto número de decencia como para darte cuenta de que ya es hora de cambiarla? ¿Y qué le dices a tu muñeca vieja cuando traes la nueva a casa?

¿Empiezas la transición a punta de tríos? ¿O llega ese momento de celo e incómodo en el que las dos muñecas se cruzan, por primera vez, en el foyer? ¿Qué les dices? ¿"Lo siento, Carlota, pero tú ya estás muy gastada y estas nuevas gangas de la Miley no las iba a dejar pasar por alto"?

Pero también he reparado en los aspectos logísticos. ¿Dónde guardas una muñeca inflable cuando llega (si es que llega) a tu casa una de verdad? Intuyo que no la puedes estar inflando y desinflando cada vez que la quieras usar, porque, supongo, el número de pervertidos con edemas pulmonares sería mucho superior al habitual-- dentro de que no sé en cuánto está a ahora la cifra, pero creo que si no se ha hablado de ello en las noticias, no podría ser muy alta.

Y ahora, pasemos a temas más personales. ¿Qué clase de persona tiene una muñeca inflable? A priori, supondría que es alguien con mucha imaginación y ningún desahogo artístico, pero no sé si es peor ser un pervertido con imaginación que un pervertido que vio mucha televisión de pequeño, y en estos momentos estoy pensando, más bien, en el bienestar de la muñeca. A todo esto, ¿qué nivel de karma necesitaría tener Pinocho para reencarnar en un Miley inflable?

Me despido por esta semana con un párrafo de wikipedia sobre el asunto:
Las muñecas sexuales más baratas son inflables o hinchables con aire. Estas muñecas de bajo precio (menos de $500.ºº dólares) son generalmente poco agraciadas, hechas de vinilo soldado, y sólo tienen una semejanza pasajera con mujeres u hombres reales, pero tienen una vagina o pene (artificial) y sus usuarios están dispuestos a dejar pasar sus defectos. A menudo estallan en las costuras después de unos pocos usos. Las muñecas de vinilo baratas pueden ser un riesgo a la salud, si ellos contienen grandes cantidades peligrosas de cloruro de vinilo o ftalatos.

Nótese el nada innecesario juicio de valor sobre lo agraciada o no que puede ser la muñeca según su forma de manufacturación, nótese la necesaria aclaración sobre el aparato (artificial) del que están dotados, y la bondad de los "usuarios" que, magnánimante y desgraciadamente para la Miley no-inflable, están "dispuestos a dejar pasar sus defectos". A todo esto, eso de que puedan explotar con el uso, ¿qué es? ¿Una motivación o un detrimente? Y eso de que contenga cantidades peligrosas de ciertos materiales, ¿es bueno o es malo? Para la sociedad, digo.

viernes, 10 de junio de 2011

Respuesta corta

El microscopio más potente del mundo está en el instituto de Berkeley, en California, y es capaz de hacer visibles cosas del tamaño de un décimo de nanometro, que es el equivalente a un metro partido en millón de millones veces, mas si me prestas 7 millones de dólares podría ir a Oregon y comprarme uno de similares prestaciones hecho por FEI Co, la compañía que los manufactura y que es, además, responsable de la investigación y el desarrollo de la nanotecnología que permite a sus microscopios, usando electrones, aplicarse en ciencias tan diversas como son la criobiología, la toxicología, la virología, la nanometrología, la minería, las ciencias forenses, o la creación y control de circuitos, aunque a mí me interesa hacerme con uno para emplearlo en buscar un ápice de interés en lo que me estás contando.


Foto de Trazy

martes, 7 de junio de 2011

Sobre los céntimos

Odio los centavos. Y sobretodo en Europa. En nuestro país los centavos tienen siempre una utilidad y una jerarquía, pero esta no existe como tal por acá. Y eso, a priori, no está mal, y así puedes creerlo hasta que llegas con diez mil monedas de un centavo a casa. Tengo tantas moneditas regadas en la mesita de entrada que creo que la pobre se ha envenenado de tanto cobre. A todo esto, ¿para qué demonios existe una moneda de 2 céntimos?

Pero bueno, a lo que iba: En Ecuador se puede determinar tu clase social a través de la cantidad de monedas con las que vuelves a casa. Si vuelves a casa sin ninguna, es mi valoración que probablemente se las hayas dejado de propina a tu cuida-carros de confianza. Si, en cambio, sólo llegas a casa a punta de monedas, probablemente seas conductor de buseta.

En cambio, este escenario no se aplica a España. Quizás es porque aquí no existe, como tal, la figura del cuida carros, y que nada haces metiéndole una moneda de 2 centavos al parquímetro. Lo que sí ocurre acá es el merecido desdén a las monedas de baja denominación. Ni los pobres las quieren, y muchos consideran como un insulto que se les acredite un céntimo por su especializada labor de lavar vidrios con periódicos gratuitos y agua sucia.

Es, entonces, fácil de entrever que acá las monedas bajas se van acumulando hasta que su alta cantidad coincide un día con una similar cantidad de aburrimiento y una baja cantidad de vergüenza y estas monedas son usadas para comprar una cajetilla de cigarrillos en un lugar donde no tengan reparo de ir contando, una a una, las trescientas mil monedas que has amasado. Así el ciclo de la jerarquía de las monedas, aunque de una forma más lenta y sutil, se mantiene.

Es por esto que me atrevo a especular que hay una relación entre la velocidad de circulación de las monedas de un país y su bienestar, donde mientras más lento, mejor. Otra señal podría ser que en Europa la gente no se lanza a lo Iker Casillas por una moneda de un céntimo que cae rodando por los suelos. Quién sabe. Yo no soy economista. Lo que sí soy es fanático de René Descartes:

lunes, 30 de mayo de 2011

Hablemos de actualidad

No tengo ningún problema con la gente especial al poder, pero hoy veo a Leire Pajín y a Diego López Garrido llorando porque hay países que creen que el origen de las enfermedades causadas por el pepino español está en España. ¿Cómo se atreven? ¿Qué posible relación podría existir entre el pepino español y España?

Rubalcaba será el candidato del PSOE. Si de casualidad llega a ganar, sería el presidente más feo de la historia de la democracia. Quizás por eso Blanco habla de que Rubalcaba asusta a la oposición.

Cada vez me queda menos claro qué quieren los "indignados". En un momento pensé que estaban en contra el sistema D'Hondt, pero ahora estoy pensando que es algo contra los precios de Quechua o la sazón de la cocina de mamá.

Alemania dejará la energía nuclear de lado. Que no vengan luego a mi casa a pedirme que les preste dos cucharitas de electricidad. ¿Qué tiene de malo la energía nuclear? ¿Es que a nadie le gusta la energía fácil, básicamente limpia, abundante y barata? Si no, dos palabras: X-Men.

No es exactamente una noticia, pero igual sí. Si no te bañas, no intentes esconder tu apestosismo detrás de perfumes, que en vez de esconderlo lo que estás haciendo es un debate de olores donde el único claro ganador es la gente que ha perdido el sentido del olfato. El Nenuco, a todo esto, no es un perfume; es lo que le pones a tu bebé para que nadie se atreva a secuestrarlo. Si eres un adulto y no estás en riesgo inminente de ser secuestrado, recomiendo no usarlo.

Foto de Candy*

sábado, 28 de mayo de 2011

Cuatrocientos golpes

Buenos días. Hoy decidido madrugar para compartir un poco de sabiduría. A priori, es una verdad absoluta retratada en mi buen amigo el refranero español: "Piensa antes de hablar". ¿Suena lógico, verdad? Porque, a priori, es imposible hablar sin antes pensar. ¿O lo es? No lo sé, la verdad, pero este es un consejo para la caterva de inútiles que, por ejemplo, te preguntan, ¿Dónde está el borrador del Paint? ¿Qué te parece si lo buscas, primero, so tartosin? Por lo menos, durante un segundo, ese segundo que empleaste para abrir la boca, por ejemplo.

Y luego está la gente que, ve tú a saber por qué, considera que eres idiota. Esa gente que te cambia las versiones de la conversaciones. Que no entiende el sarcasmo y pasa de las rimas. A veces siento que la naturaleza me ha colmado de ineptos sin haberme armado de paciencia. ¿Estoy sólo en el mundo? Porque a muchos nos dijeron que no habían preguntas tontas, pero otros escuchamos que sí que habían tontos que preguntaban. Cojudos que no entendían. Tarados que no interpretaban, imbéciles que hablaban sin reparo.


Foto de Chitra Aiyer.

lunes, 23 de mayo de 2011

¿Ah, se iba a acabar el mundo?

Aparentemente, el mundo tenía que haberse acabado ayer. Desgraciadamente, así no ha sido y aquí estamos, malgastando nuestras vidas leyendo esto. Eso del fin del mundo está un poco devaluado, honestamente. Ya me lo quisieron vender con el cometa Hale-Bop en el '97. De nuevo con el Y2K, pero, aparentemente, no pasó nada. Ahora, resulta que el día clave era ayer, pero el mundo ha determinado no acabarse todavía y yo ni me había enterado de aquella voluntad derrotista de la galaxia para el día de ayer.

El fin del mundo del 2012 es, hasta ahora, de los mejores publicitados. Sin bien hubieron varias pelis en las que la trama giraba alrededor del Y2K hace 12 años, 2012 tuvo su propia película, y eso ya es más digno. A todo esto, para los que, como yo, no lo tenemos tan claro, ayer se acababa el mundo porque Jesús volvía a venir. Yo no sé mucho de este tal Jesús, pero si cuando el llega la fiesta se acaba, no me parece que sea un tío muy enrollado...


Foto de Jack

viernes, 20 de mayo de 2011

¿Qué hora es?

Es hora de afrontarlo como sociedad: es el momento del cambio. No estoy hablando de los muchachos en Sol haciendo un performance político, sino de algo mucho más profundo e impactante: los relojes de pulsera. Es hora de afrontarlo, los relojes de pulsera no son nada más que un complemento de moda. Un artilugio con numeritos. ¿Quién, en toda honestidad, me puede decir que sabe leer la hora con eso de las manitos y esas vainas? Ciertamente yo sé que yo no puedo.

Pero no estoy abogando por el fin del reloj analógico en pos del digital, pues me da igual si en la cara el reloj tiene manos, pies o codos. Si quiero ver la hora, la miro en el móvil. A veces, el reloj sí que sirve para recordarme qué número de día es, pero como nunca lo ajusto, generalmente tiene un margen de error de +/-2 días. Pero, si supiera a dónde enviarla, le escribiría una carta al señor Swatch diciéndole que, por favor, sólo ponga el número del día en los relojes. Lo demás, ya está. A todo esto, ¿por qué hay relojes que tienen una Luna y un Sol para marcar el momento del día? ¿En qué ataúd estoy enterrado para no saber por dónde anda el sol?

A todo esto, la siguiente parte es básicamente para mi hermano: Él tiene una suerte de relojes que dan la hora a través de lucecitas LED y combinaciones hexadecimales. Es una locura. Usa relojes con 15 luces y cuando quiere ver la hora tiene que multiplicar el número de luces encendidas por el resultante del número de pecas en su antebrazo sobre el diámetro de sus uñas. Y eso sólo para ver la hora. Si bien es cierto que, aparentemente, el reloj se inventó para facilitar las cosas en cuanto ver la hora concierne, admiro la figura del man en coger un sistema descomplicado y resuelto y convertirlo en una actividad apabullantemente complicada. Ahí tienes un hombre determinado.

Pero bueno, como iba diciendo: Dejémonos de mangajadas y paremos de preguntarle a la gente con reloj muñequero qué hora es, por el reloj de ese tipo no está en hora, y si lo estuviera, el man no sabría verla. Sí, ese man soy yo. Pero déjenme ser feliz con mi accesorio.


Foto de Auntie P

viernes, 13 de mayo de 2011

Enfermarme


Creo que todos tenemos un superpoder. El de la mayoría de la gente, me imagino, es el carecer de pensamiento crítico-abstracto. Hoy, por ejemplo, me he percatado que el de las mujeres de Alcobendas es el de conducir sin ningún tipo de consideración a lo que les rodee. El mío, sin embargo, es de otro ámbito: es el poder de no enfermarme nunca.

O eso pensaba. Justo, el lunes, hablaba con mi señora madre y me preguntaba, como suelen hacer las madres, sobre mi salud. Le dije, por supuesto, que estaba tan bien como siempre, puesto que yo nunca caía enfermo. Desgraciadamente, tuve que abrir la boca y terminar resfriándome o algo así. No soy médico. Lo que sí sé es que he tenido que estar en cama desde el miércoles, que fue cuando me di cuenta de que podría estar enfermo.

No he querido ir a la uni porque este virus que me ha dado podría, creo yo, matar a un común mortal. Claro, si me ha logrado acatarrar a mí, que soy como la bastilla anti-viral, imagínate lo que le podría hacer a un ciudadano de a pie de calle. Ya me estuvieron diciendo que estas cosas duran como siete días, pero yo pienso estar mañana plenamente curado. Y más. No sólo estaré curado mañana, voy a estar hasta más joven. He marcado, a todo esto, el día en que me enfermé en el calendario para poder decir a futuro, y con presición, no me enfermo desde X fecha. Ya veremos cómo va.

À propos, me vuelvo a presentar con una rutina los primeros días de junio.

Foto de Joseph Anzaldua

miércoles, 11 de mayo de 2011

Para ser feliz en la vida tienes que hacer lo que te gusta

Para Martita, que considera que los delfines son muy peligrosos.

"Para ser feliz en la vida tienes que hacer lo que te gusta", leí de una amigo hace poco. Creo que ya lo había aclarado antes, pero la felicidad no me gusta. Me es como Bon Jovi, si un día me aparece en la radio, bien, pero no por eso me voy a ir a comprar los discos.

Ahora, voy a demostrar con mi típicamente infalible lógica que ser feliz en la vida no tiene mucho que ver con hacer lo que te gusta. Supongamos, sólo por el ánimo de discutir, que lo que te gusta es violar delfines retrasados. Obviamente, esta asquerosa actividad seguramente te daría la felicidad a ti, que eres un pervertido, pero pensemos en el delfín.

Seguramente crecerá con un algún tipo de problema que le llevará, sin duda, a recrear esa faena que tú le hiciste con los bañistas incautos que se encuentre por el camino. El delfín no lo estará haciéndolo para ser feliz, sino para poder solventar sus dificultades psicológicas, por lo menos en su mente, pero ¿y el bañista?Tendrás en él un hombre que nunca más irá a la playa, ni él ni sus hijos. Así que, lo que comenzó en tu inocente hobby de hacerle a los delfines retrasados terminó por jugar la felicidad de la temporada de toda una familia. Claramente, hacer lo que te gusta nada tiene que ver con la felicidad, por lo que te pido que dejes en paz a los pobres delfines.

Foto de LaPrimaDonna

martes, 10 de mayo de 2011

Cosas que definitivamente no voy a extrañar de España

Se me acabó la fuerza. Paso maratónicamente de debatir si lo que la policía me registró es el baúl o el maletero. Esta es una de las razones por la cual detesto Madrid. Aparentemente, debo aprender a hablar español porque llevo X años acá, y, aparentemente, nadie entenderá los modismos que yo uso.

Lo entiendo, básicamente. Y he andado, lingüísticamente hablando, de puntillas sobre los vocablos que puedan ser mal interpretados. Desgraciadamente, no recuerdo bien si mi padre se refería al compartimento que está frente al asiento del pasajero como la "secreta" o "la guantera", pero sé que en ningún momento, cuando me dijo "revisa la guantera/secreta" no lo miré con cara de perdido.

Esta simple divergencia idiomática me ha llevado, hoy, a palabras mayores. Puteadas, para los desgraciados que no entiendan qué es eso. Creo haber afilado mi castellano bastante bien como para entenderme con los demás, pero, muy desgraciadamente, esa misma cortesía no me ha sido devuelta. Cuando yo escucho un modismo con el que no esté familiarizado, intento entenderlo y ya está.

Pero mi esfuerzo no es recíproco. Si no hablo bien, mejor ni hablar, tengo entendido. Entonces, antes de callarme e irme por la puerta chica, y sin entrar al feo pero verídico argumento de que allá somos más que acá y que el lenguaje lo hacen quienes lo hablan y esas cosas de Grijelmo, insisto en que todos me entendieron cuando dije "baúl" pero se empeñaron a que le tenía que decir "maletero". En la superficie, yo entiendo las dos. ¿Por qué estos tartozos, que también las entienden, se empeñan a que sólo una sea válida?

Me muero por largarme de ésta basura.

jueves, 5 de mayo de 2011

Cubeta de hielo

Mi buen amigo José es, creo yo, muy inteligente. Sin embargo, en algún momento de mi vida escuché esa figura de que las inteligencias eran múltiples, y que había, entonces, gente con talento para la música pero que quizás no interpretaran bien los espacios y las dimensiones, y supongo que habrá algo de cierto en aquella teoría, pues si usas todos los hielos de la cubeta, ¿por qué la vuelves a meter al congelador?

Es, en escénica, la cúspide de no haber vivido nunca solo. O, como corolario, la de haber tenido siempre a alguien que llene las cubetas con agua. Pero, ¿qué clase de desconsiderado hay que hacer para mandarse esa figura en casa ajena? En mi casa, concretamente, donde se consumen hielos diariamente. ¿Qué mente puede ser tan retorcida y a la vez tan desgraciada como para no pensar al momento de meter la cubeta al frigorífico "esto no está bien".

¿Qué más? ¿Acabarse la Fanta y dejar la botella plástica en la refri? Porque la de dejar los vasos en los estantes, como si fueran parte de una colección de DVDs, ya se le ocurrió. O la de que cada vaso de gin debe servirse en un vaso distinto. Supongo que si yo, en casa, tuviera menos vasos, José terminaría bebiendo menos, y yo durmiendo más.


Foto de Andreas Ottosson

martes, 3 de mayo de 2011

Motu proprio

-¡Callate, que estás ebrio!
- Sí, pero es motu proprio.

Qué observadora es mi vecina.

Sea como sea, creo que ella aún no sabe apreciarlo a Julio Jaramillo. Quizás cantando más alto la convenza a la desgraciada.

¿Sabes qué voy a hacer? Voy a encontrar ese DVD de Artieda con el Napo. Eso convencería a cualquiera.

Creo que mi vecina cree que Motu Proprio me está asaltando. Dice haber llamado a la policía.

Extrañamente, insiste en gritarme la hora. No hay "ya lo sé" que le haga entender que de mi lado de la cerca los relojes no se han parado.

Supongo que estará fascinada con su trabajo. Después de todo, aclama ¡mañana tengo que trabar! vivazmente.

Dice trabajar a las siete. No será, espero, un trabajo muy importante.

Hasta mientras, canta, ruiseñor, canta.

Foto de Mr. Anderson

domingo, 1 de mayo de 2011

Sobre uno no es ninguno

Uno no es ninguno.
No hay dos sin tres.
Tercera verdadera.
No hay quinto malo.

Hay, básicamente, dos escuelas de pensamiento sobre las interpretaciones de éstas reglas y lo que implican. Sin embargo, examinemos primero la errónea interpretación de que, como una no es ninguna, el resultado final del conteo es forzosamente siempre cero; esto se contradice simplemente por la habiencia de más reglas, lo que implicita la necesidad de que estas se utilicen.

Ahora, la primera escuela que analizaré será denominada la del n-1, pues esta tiene por sentado que, como uno no es ninguno, el conteo final debe ser inferior al absoluto por una unidad. Yo no soy de esta escuela. Yo creo que el conteo correcto debe empezar después de la segunda unidad, siempre en números absolutos, y respetando que una no es ninguna si y sólo si el valor absoluto es inferior a dos, pues, como dicta la regla, una no es ninguna. De lo que sí no hay duda, es que la segunda unidad debe ser forzosamente acompañada de la tercera y la cuarta de la quinta, por lo que ningún conteo podría acabar en uno, dos o cuatro.

La parte que está abierta a interpretación y esta diferencia de escuelas se debe a una distinta lectura del espíritu de la regla "uno no es ninguno". La gente n-1 considera que esta regla fue hecha con la intención de variar los conteos y las cuentas, mientras que mi línea filosófica es que el espíritu de la ya mencionada regla es ser un referente para que siempre pueda haber un uno, sin temor a consecuencias. Sea como sea, ambas interpretaciones se consideran válidas, dentro de que es ya imposible saber cuál fue el espíritu original de la regla. Es mi percepción que sólo con el tiempo se asentará una escuela sobre otra, pues considero que las dos no pueden coexistir eternamente.

Foto de Sarah P.

jueves, 28 de abril de 2011

Sobre amar al fútbol y Mourinho

Para mi amiga Anita.

Ayer expulsaron injustamente a Mourinho. De lo que yo vi, él le estaba aplaudiendo al árbitro. ¿Qué pasó en el mundo? El único técnico que abiertamente felicita al que es considerado uno de los peores árbitros del mundo, y va el tipo y lo bota. No hay derecho. Y, en el lejano e improbable caso de que los aplausos de Mourinho hayan sido "irónicos" (ayer hablaban de ironía, pero querían decir sarcasmo) pero, ¿quién podría realmente saberlo? ¿Qué pasó con el respeto a la gente con la clase suficiente como para hacer reír mientras expresa sus enfados?

Ahora, he estado viendo en el FB muchos "te amo, equipo X", y eso me ha hecho plantearme muchas cosas. La primera, el equipo no te ama a ti; quizás, si eres socio. Pero rara vez lo son y esta gente declara su amor incondicional a una institución que, como yo lo veo, básicamente se resume a profesar pasión por 11 hombres. No sé si esto es atenuante o agravante, pero este "te amo, equipo", está bastante bien dividido entre hombres y mujeres. Ambas tienen su toque de "raro", y tampoco quiero explicitar qué es lo que yo creo que sucede cuando se ama a 11 hombres, seas mujer o no.

¿Pero, en serio, por qué amas al equipo? Entiendo que te guste el equipo. Que celebres las victorias, que te entristezcan las derrotas, que te guste joder al del equipo contrario cuando no ha sido su día. Pero, ¿amor? ¿No una gama de emociones menos radicales? ¿Qué es esta devoción que estoy viendo por el fútbol y qué vacío está llenando? Si bien lo es así en la vida, lo es más aún en el fútbol: todo es cíclico. Así que, creo yo, mientras más te inviertas cuando el equipo está arriba, más dura te va a resultar la caída.

martes, 26 de abril de 2011

Mi buen amigo el 1004

Cuántas mujeres habrán aprendido a acosar leyendo una página del manual de Movistar.

Para los que no lo saben, el 1004 es el número que aparece en los teléfonos cuando Movistar se pone al acecho. Desde hace varias semanas están que me llaman, religiosamente por la mañana, pero desde que inventé el "tono silencioso" y se los asigné, poco han podido despertarme. Ahora, con tanta insistencia, ya me está empezando a picar la curiosidad sobre qué podrán querer estos desgraciados.

Porque, a priori, no hay nada que yo quiera de ellos. Si lo hay, yo no lo sé. Y si no lo sé, pues ciertamente es porque no me ha interesado averiguarlo. Bien me interesaría pagar muchísimo menos de lo que pago, no creo que me estén llamando tan insistentemente para avisarme que voy a ser cliente gratuito de por vida con roaming internacional subacuático intradimensional perenne.

¿Qué puede querer Movistar conmigo? ¿Me estaré perdiendo de algo? O sea, ¿qué más que la alta cantidad que ya les estoy voluntariamente contribuyendo les interesa de mí? ¿Será que ahora debo hacerles, también, labor social? ¿Por qué no se consiguen una estrategia más decente de comunicación estos tarados? Ya soy cliente, ¿a dónde voy a ahora? ¿A accionista?

De cierta forma, compadezco a los pobres lee-guiones que tienen que andar jodiéndole la paciencia a la gente para ganarse el salario mínimo vital más comisiones. Pero, de cierta forma, también detesto a estos desgraciados que han tomado por profesión intentar despertarme todos los días.

Ayer, un amigo les llamaba porque quería cambiarse de Orange a Movistar. ¿Sabéis que pasó? Le dejaron esperando en la línea dos veces. A fin de cuentas, se va con Vodafone. ¿Cómo funciona esa vaina? ¿Es la estrategia "joder a los que sí nos pagan, ignorar a los futuros clientes? Me gustaría tener de profesor a alguien asociado a la empresa para que me enseñe todos sus secretos. Ah, no, espera, eso también ya pasó. No sólo no aprendí nada, me terminé hasta olvidando de las vainas útiles que había aprendido anteriormente. Gracias, Movistar, hasta julio no más te pago.

Foto de ucumari

sábado, 23 de abril de 2011

La Soledad en Talavera la Real

Así que estuve por Portugal esta semana santa. No vi muchas toallas, cosa que me decepcionó mucho. Eso sí, soy un experto en el arte de las 1001 formas de cocinar bacalao. Las bolinhas son mi favorita.

De vuelta a España, pasé por un pueblo llamado Talavera la Real y, como coincidía que era viernes santo, vi mi primera procesión, la de la Virgen de la Soledad. Sé que durante los años quizás no he hablado siempre positivamente de la religión, pero algún momento, entre los bombos y la saeta, me di cuenta de que me conmovía.

Talavera la Real estuvo frente a su catedral desde el viernes, esperando la medianoche, y acompañó a la Virgen de la Soledad durante la media hora en la que, girando a su derecha, tomó descalza la rua apedrada. Y, la gente, luego, buscando la avenida de Extremadura, se fue a chupar al bar.

Así que así ha sido la vaina. Mira tú, quizás he visto muchas películas raras, pero nadie me había explicado bien qué era y cómo funcionaba la devoción. Y resulta que ahora, sin hasta saberlo, he resultado devotísimo. La Virgen de la Soledad se fue ídem por la calle, pero yo me quedé, como el resto de la Real, pensando sobre cuál soledad era la real, rezándole al amigo San Miguel.

viernes, 15 de abril de 2011

Fotos LXV

Haría más fotos, pero me corté los índices para no ir a Nam.

Condones. ¡Sólo tallas extremas!


¿Qué te hace pensar que voy a regar mi cerveza por  que es más o menos natural?


¿Terapia de choc? ¿Cómo han logrado salir con éste copy?

miércoles, 13 de abril de 2011

Perdón por el exabrupto

Este viernes estaré por Plaza de España en "Vino y viandas" con un monólogo sobre el viejo arte de la queja. Invítate a ti mismo e invita a tus amigos, pues será una noche para pasárnoslo bien.

domingo, 10 de abril de 2011

Fotos LXIV

Si no tuviera cámara en el móvil, haría unos dibujos que lo flipas.

¿Velocidad = Pi por radio por altura? No va a haber inglés que arregle a ésta niña.


El gallo que te garantiza que necesitarás un urólogo.


Tin... ¡torería!

viernes, 8 de abril de 2011

Carta abierta a la Sra. Madre del Sr. Nicolás Peña

Desde Ginebra, Suiza

Buenos días, Sra. Madre del Sr. Nicolás Peña. Como espero que sepa, en estos momentos me encuentro visitando a su hijo, el Sr. Nicolás Peña. Si bien sé que seguramente usted conocerá ya las habilidades de autosuficiencia de su hijo, permítame detallarle algunos aspectos de la cotidianidad de Nicolás y de sus dotes de anfitrión.

Ayer mismo me recibió puntualmente en la estación central de Ginebra y procedió inmediatamente a guiarme por el recorrido turístico de las más grandes y conocidas atracciones de la Capital de los Bancos, que incluyen (y se limitan a) la casa de Nicolás, el lugar de trabajo de Nicolás, y la estación, a la que, aún no sé porqué, fuimos dos veces. De lo que pude ver, Ginebra es una ciudad muy bien distribuida y su estación de tren es, hasta ahora, de las cosas que más me ha gustado.

Luego me quedé en casa de Nicolás mientras él trabajaba. Ahí pude observar que, a pesar de estar alquilando un apartamento que más bien parece un bazaar por el cúmulo casi infinito de enceres y objetos árabes, Nicolás ha mantenido el estoicismo por el que siempre lo he conocido, negándose, hasta el día de hoy, de dejar de lavar en el lavavajillas su único cotonete, que diligentemente conserva en una servilleta de algodón-- la cual dobla de toalla.

No sólo no se no se está comprando nada nuevo, sino que hasta ha conseguido sagazmente darle utilidades múltiples a las que ya posee, por lo que se han inventado vocablos aquí para describir la toalla-calzoncillo, el cepillo de dientes-fregona y el correo basura-servilleta. A pesar de que tengo entendido por lo que deja entrever modestamente su hijo, (pues intuyo que gana bien en su oficio) aparentemente una buena tajada la devuelve a la ciudad en forma de impuestos, por lo que ya es cotidiano escucharle frases como "así que esto es lo que hacen con mi dinero", cosa que le está haciendo salir alguna que otra cana.

Por la noche salimos por la ciudad. Yo cené unas brochetas y Nicolás, fiel a su lógica del ahorro, me explicó que más importante era la comida para el alma y procedió a acompañarme leyendo en voz baja de los poemas de Machado mientas yo comía. Buena parte, a todo esto, de la reducida ingesta de Nicolás se debe a que, aunque dice que entiende bien el francés y está tomando cursos del idioma galo a través de la televisión local, sólo consigue hablarlo a tal nivel en el que ya ha dejado de recibir veneno cuando pide pescado. Aún estamos trabajando en que deje de pedirle rakumin a la mesera, pero le prometo por la presente de que no me iré sin enseñarle el básico y necesario "sandwich de poulet" a su hijo, y que le obligaré a practicarlo hasta que le dejen de dar unas botas campestres cada vez que lo enuncia.

En esa noche, después de la cena, conocí, además, a las amistades de Nicolás en suiza, que incluyen, pero no se limitan, a un pedazo de queso amarillo al que jocosamente llamamos "hueco 'e bala", y a Mischa Von Tarb, que es como ha bautizado al nomo voyerista que, según dice, le acosa de camino al trabajo. Seriamente, Nicolás tiene ya varios amigos en la ciudad y parece que él no sólo es parte del grupo, sino la parte central de la dinámica del mismo. Yo le he insistido que la ruleta rusa no vale la pena, pero él no me ha escuchado.

Una vez cerrada la noche, a falta de espacio, Nicolás y yo nos vimos forzados a compartir cama-- cosa que, me atrevo a decir, hacemos bastante bien pues él es de tamaño twin y yo soy de circunferencia king, y entre los dos encajamos perfectamente en un colchón queen. Admito admiración frente al descubrimiento de Nicolás para facilitar el tender la cama: Sólo tiene una colcha sobre esta. Desgraciadamente, si bien la colcha envuelve a Nicolás completamente, a mí me deja en la dicotomía de si taparme los pies o la espalda, pues no hay forma de conseguir ambas para mi diámetro.

Esta mañana Nicolás y yo hemos discutido sobre el tema del desayuno. Yo, intentando no ser un estorbo, pedí pan con mantequilla y azúcar, a lo que Nicolás me respondió agresivamente que la mantequilla era un producto únicamente consumido por los ricos, lo que me ha dejado tanto confundido como halagado. Aún así, Nicolás ha cocinado con proeza un filete de carne a la pasta de tomate con una ración de tortellinis que, confieso, estaban muy buenos. Tanto así, que la próxima vez que me los sirva procuraré que Nicolás me revele cuáles eran los pedazos de pollo y cuáles eran los tortellinis.

Dicho todo esto, puedo asegurar que Nicolás está contento en Ginebra, aprovechando plenamente la oportunidad laboral y social que le representa, si bien de vez en cuando tenga que dedicarse a recibir visitas de tan entrometidos compatriotas.

Atentamente,

Jorge Luis Pérez Armijos.


Foto de Emerging Birder

miércoles, 6 de abril de 2011

Ineptos que no saben cómo funcionan las dos líneas blancas

En el parking de la UEM. En primero debería existir un curso semestral sobre cómo aparcar.




martes, 5 de abril de 2011

Más cosas sobre las corridas de toros

Mientras en Ecuador se va intensificando el debate sobre la posible prohibición de las corridas de toros, más tonterías van saliendo de bocas de gente de un lado y del otro-- pero, principalmente de los antitaurinos. Hace poco vi un vídeo en el que iban a indagar sobre el supuesto maltrato que recibe el toro antes de salir a la plaza grabado en Quito. ¿De qué se enteraron? De que el toro sale a la plaza en perfecto estado. No sé por qué lo dudaban, ¿qué torero va a querer lidiar a un toro dañado?

Otra falacia de las frecuentes es que el toro sólo se quiere defender y que, cuando está en la arena, sólo busca escaparse. ¿En serio? Pues el toro salió de la escuela de Clausewitz y de Pep Guardiola en la que aprendió que la mejor defensa es un buen ataque, pues, como muchos herbívoros, el toro acomete a todo lo que se le mueve. No sé si el toro cree que la montera se abrirá como cortinas de teatro y que ahí hallará la salida, pero, aparentemente, si el toro sólo quiere escaparse del ruedo, pues está buscando la puerta en el lado equivocado.

El más gracioso de los argumentos de los antitaurinos es aquel de "me gustaría que a ellos los torturaran, a ver si les gusta" y el "ganó el toro". ¿Si? ¿En serio? ¿Estás preparado para retorcerte las extensiones por salvar a los toros pero te gustaría ver a personas sufrir? ¿Sabes qué? Tú ganas: Ahora tendrás que cuidar de todos los toros del país sin afán de lucro, manteniendo especies que de otro modo estarían extintas. Y sobre lo de la tortura que nos quieres propiciar a los taurinos, ¿cómo la piensas hacer? ¿Qué te parece si metes a un animal de quinientas libras a un ruedo y a nosotros nos das una montera para defendernos? ¿Te parecería justo?

Pero, volviendo al ámbito local, parece que lo que se quiere prohibir concretamente es la muerte del toro frente al público. Quizás eso explique la parte final del vídeo que adjunto, donde un ignorantaso sale diciendo que el toro no muere en la plaza, si no después. ¿Cómo sobrevive un toro la cercenación de la médula espinal del descabello? No lo sé, pero me suena a estrategia taurina para mantener la fiesta.

A todo esto, ¿dónde está la gente que defiende las libertades? ¿Qué libertado me van a quitar a continuación? ¿En qué momento son elegidos los gobernantes para administrarnos en vez de administrar el país? No todas las libertades son iguales, pero ¿cuáles preferimos perder primero?

También están esta suerte de filósofos que hablan de que si se prohiben las corridas españolas serán sustituidas por las portuguesas porque éstas, de lo que escucho, no terminan con la muerte del toro. No sé cómo funcionen las touradas, pero lo que sí sé es que no hay tradición de algo, será imposible implantarlo. Pero, como siempre, la gente es tonta y cree que la cultura es implantable o borrable con el piquete de una varita mágica.

Sin duda, la fiesta brava es un espectáculo violento donde se aplaude, entre otras cosas, a la muerte. Es cruel. A mucha gente no le gusta. A mí no me gustan los clubes alternativos, por lo que no los frecuento, mas defiendo la libertad de estas personas para que, como el toro, puedan sufrir si deciden contraer matrimonio.

A mí ya me quedó claro. Yo soy malo. Los antituarinos le tienen más aprecio a la vida. La tortura no es ni arte ni cultura. Ahora, ¿qué les parece si, entonces, mantenemos la feria en un lugar que no sea de acceso libre? ¿En algún tipo de sitio en el que se haya de dar un valor a cambio del derecho a la entrada? ¿Qué tal lugar no se ha inventado, aún? Pues bueno, otro día será. Pero hasta mientras, déjenme ser libre.


Vínculo al vídeo de YT en cuestión.

lunes, 4 de abril de 2011

Conversaciones de bar: Zapfino



Conversaciones de bar
Zapfino

Jorge Luis Pérez

Sambhad ext.
CHICA2 y CHICA1 entran a Sambhad

Créditos.

Baño Sambhad.
CHICA1 coquetea con el espejo.

CHICA1
Vamos tu puedes. Tu puedes.

Sambhad int. CHICA2 y Chica1 están a la barra.

CHICA1
Me alegro de que al fin podamos hablar. Tengo algo importante que quisiera poder decirte.

Entra NARCISO.

NARCISO
a las dos
¿No os llamaréis Vicky y Cristina? ¿No?
a CHICA1
¿Quieres conocer la serpiente que tentó a Eva?
a CHICA2
¿Te gustaría descubrir por qué el griego de Danone no es realmente el mejor?
CHICA2 le da una cachetada a Narciso
a CHICA2
¿Tú tampoco?
Chica1 levanta la mano, amenazante.
Mmm... Violencia de género.

Sale NARCISO.

CHICA1
Bueno... como te decía...

CHICA2
¿Por qué crees que la DGT pone en los letreros de las autopistas el número de muertos en Semana Santa? ¿No crees que es un incentivo para la gente competitiva?

CHICA1
Quizás. ¿Y crees que incluyan a Jesús en la lista de muertos? Es Semana Santa...


CHICA2 interrumpe, otra vez.

CHICA2
¿Sabes lo que deberíamos de hacer? ¿Sabes cómo las autopistas todas tienen un número? Pues ese debería ser el límite de velocidad de cada una. Por ejemplo, en la M30, todos a 30. En la M40, todos a 40.

CHICA1
¿Y en la 511?

CHICA2
Aún no es un plan perfecto.

Chica1 suspira, se mueve en su silla y encara a CHICA2

CHICA1
Me encanta como hueles.

CHICA2
Es el número 5.

CHICA1
¿El de Chanel?

CHICA2
No, el mío.

CHICA2 mira a Chica1, riéndose.

CHICA1
Tienes más gracia que un niño en diez contenedores de basura / payaso con cáncer.

CHICA2
Mira cómo va esa. ¿Por qué se visten así los pijos cuando salen a correr? ¿Qué clase de persona tiene ropa exclusivamente para sudarla? Cualquier camiseta se puede sudar, ¿sabes?

CHICA1
Ya. Son unos ridículos.
Oye, y...

CHICA2 se empieza a verter la cerveza al vaso muy lentamente. Chica1 está esperando a que termine para seguir hablando.

Hay algo que siento...

CHICA2
Yo sí que siento algo: es la maldita etiqueta fantasma. La corté, te juraría que la he quitado. Míramela, por favor.

CHICA1 lo hace, avergonzadamente.

CHICA1
Te queda un piquito.

CHICA2
Ya decía yo, si sigue picándome la muy desgraciada. ¿Qué tengo que hacer, lijarla? ¿Prenderle fuego? ¿Meterla bajo la aplanadora? ¿Ahorcarla el lejía? Si lo que me dan ganas es de morderla.

CHICA1
Y a mí...

CHICA2
¿Qué?


CHICA1
Nada. ¿Oye, qué crees que pasó con las togas?

CHICA2
¿Las togas?

CHICA1
Sí, las togas. ¿Cómo habrán perdido popularidad? Porque tienen que haber sido cómodas.

CHICA2
Tiene que ser como estar en la cama.

CHICA1
Mmm...

CHICA2
¿Mmm?

CHICA1
Mmm.
La cama. Cómodo.

CHICA2
Mmm.

CHICA1
Igual las modas son cíclicas y es sólo cuestión de tiempo hasta que vuelvan.

CHICA2
La moda de hacer luchas entre cristianos y leones tampoco ha vuelto, ¡con lo que molaba! Molaba tanto --o más-- que las togas.

CHICA2 saca su teléfono móvil y se pone a escribir. CHICA1, entretanto, la mira. Cuando CHICA1 se dispone a hablar, CHICA2 interrumpe.

CHICA2
¿Qué?

CHICA1
Nada.

CHICA2
¿Sabes qué me cabrea? Que el puto móvil me trate de "tú" todo el rato. "Tienes que actualizar esto, descargarte lo último de lo otro, informarte sobre sobre tal cosa, acordarte de tal otra…" ¿Quién se cree que es para hablarme así? Yo no le he dado esa confianza. En mi época no era así.

CHICA1
Ya… Eh… Voy al baño.

Baño Sambhad
CHICA1 está en el baño, mirándose al espejo.

CHICA1
Es ahora. Es ahora. ¿Qué es lo peor que puede pasar? Se lo digo, lo acepta, nos liamos. Se lo digo, no lo acepta, no me habla nunca más y me quedo sin amigas. ¿Qué es lo peor que puede pasar? Si es y le gusto, bien; si no es, y no le gusto, fatal. Pero si no lo es, igual se lo piensa, aunque si no lo es y no se lo piensa…

Una persona sale del baño. Chica1 recupera, exageradamente, la compostura. Lo mira salir.

CHICA1 (cont.)
¿En qué me quedé? Ah, mi felicidad inmediata y futura.

CHICA1 mira al espejo, dándose confianza.

CHICA1 (cont.)
Vamos tu puedes. Tu puedes.

CHICA1 va a subir, pero vuelve a mirarse en el espejo. Se coloca el pecho y sube.

Sambhád int.

CHICA1 está volviendo a la barra, cuando ve a otra chica, KELLY, ligando con CHICA2. CHICA2 está respondiéndole a los avances. Tanto así, que, de un momento a otro, CHICA2 y KELLY pagan, se levantan y se dirigen hacia la salida --y hacia donde está Chica1-- cogidas de la mano. CHICA2 mira con alegría a Chica1, sonriéndole emocionada.

Salen CHICA2 y CHICA3.

Créditos.

CHICA1 la barra, bebiendo. Al final de la sala está NARCISO, coqueteándole sugestivamente.

FIN.