sábado, 25 de diciembre de 2010

¡Gracias a Dios, llegó Navidad!

A Mariella

Hace muy, muy poco, una amiga, por circunstancias propias de la inseguridad que vive Guayaquil, se vio forzada a abandonar un taxi de forma abrupta. Y por "abrupta", en verdad quiero decir que se tuvo que tirar del taxi a la calle. Una maniobra corajuda, sí, pero ocurre que buena parte de las reacciones de FB sobre esta anécdota apuntaban a que era Dios y no la valentía y capacidad de reacción de mi amiga a quien se debía de agradecer. SI es así, vaya desgraciado Dios, porque todos los que, por otras circunstancias, no salieron vivos o completos de un asalto no eran, entonces, tan dignos de ser salvados.

Hace unos meses, en SOLCA (un hospital especializado en pacientes de cáncer, para quienes no lo sabían) escuché a un grupo de gente orando. Decían, "Señór, para ti, el cáncer no es nada." Si bien intuyo de qué Señor hablaban, me gustaría saber con seguridad qué Señor era, porque para otros señores y señoras el cáncer es, por decir lo mínimo, una putada, y el desdén que se le atribuye al Señor este sobre la enfermedad me preocupa. El cáncer, a fin de cuentas, no discrimina.

Mi pregunta es, ¿hasta qué punto las virtudes, inspiraciones e ideas brillantes que sumadas hacen la diferencia en este mundo son atribuidas erróneamente a otra persona? Después de firmar una obra, sea cual sea, turro sería que alguien más diga "no, no fuiste tú, fue otro quien lo hizo". Si bien todos somos el compendio de experiencias e inspiraciones ajenas, la costumbre es que a los mentores sólo se les agradezca con un reconocimiento, no incluyendo sus nombres en las firmas. Y esto a los mentores más inmediatos.

Entiendo que para las cosas negativas sea más fácil o simple considerar que ha sido la voluntad de un ser superior que las cosas hayan salido como salieron, pero este "poner la culpa en otro sitio" se atribuye, creo yo, a que es la forma más fácil de conciliarnos con la verdad de que somos muy poco poderosos y que muchísimas cosas se escapan de nuestras manos.

Ahora, como conclusión, si crees que ha sido Dios y sólo Dios quien metió mano para ayudar a unos pero se olvidó de otros, pues vaya cretino el Dios ese. Si la respuesta yace en el "Dios obra de formas misteriosas", pues peor para él, porque las otras personas que actúan así suelen ser psicópatas-- pero, más allá de eso, "Dios obra en formas misteriosas" me suena más a "yo no puedo explicarlo". Y, finalmente, me gustaría que los méritos y reconocimientos fueran dados a las personas correctas.

Dicho esto, Feliz Navidad a todos. No porque la Navidad sea un feriado consumista quiere decir que este sea malo, pues dar y recibir hace feliz a la gente, y de eso se trata Diciembre. Y, sobretodo, de hacer feliz a los niños-- que ellos vean en qué creen, si eso les hace felices...

Foto de María José Cuellar

1 comentario:

Autómata dijo...

tss hace poco estaba anañizando eso, luego de que un pariente de mi esposa me quitara el mérito de las cosas que he logrado para decirme "no eres tú, es dios el que te concede", creo que el momento en que alguien compruebe que ese hpta no existe este será un mundo mejor (y ojo, endilgarlo como hpta le da una vana existencia, como para dejarme un espacio en "creer" de que si existe no sirve para maldita la cosa ese "concepto" )...

feliz navidad!

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