lunes, 27 de diciembre de 2010

Cinco años

Nunca he sido muy amigo del meta-artículo, pero hoy llegó. Todo empezó un 27, en un artículo en el que me disculpaba, por adelantado, de mis carencias sobre el lenguaje de la tecnología que tan intimamente abraza al de las letras en este medio. En estos años, cosas buenas han pasado. Gané un par de premios, salí en unas columnas, conocí a personas fantásticas, y fui puteado por una buena cantidad de gente. Pero si tengo que elegir mi satisfacción más grande, debe ser una a la que le debo las gracias a mi hermano Francisco Enrique, quien me convenció de enseñarle a mi padre estas cosas tontas que yo escribía. Cuando supe que mi padre las hacía imprimir y se las daba a sus amigos, tuve todo lo que quería.

Todo comenzó hace más de cinco años. En esa época, yo pensaba que "blog" era una publicación virtual de índole económica, por lo que leía en el Times. Luego, una persona muy querida, Andrea P., me enseñó un blog que escribía un tipo que contaba anécdotas graciosas desde la supuesta perspectiva de un pato. Muy gracioso, era el asunto. Aún así, veía el medio como lejano-- hasta que otra amiga, Mariella, me dijo que tenía uno: Ahí fue que yo dije: "Yo también puedo..." y así pasó. Y cinco años después, estoy muy agradecido. Gracias a todos los que me leen. Si una risa he arrancado, esto valió la pena. Gracias a todos, gracias por todo el pescado, y, sobretodo, gracias Papá. And papa, if you can hear me, look at them beans.

1 comentario:

zm . dijo...

Llegue a tu blog por un post de navidad. Me senti identificada con otros de tus posts que leí. Espero poder seguir leyendote y opinando.
:)

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