jueves, 11 de noviembre de 2010

Hacer dieta es divertido, a menos que seas una fruta

Mi dieta de frutas va bien. Para los que no han leído el artículo anterior, básicamente, y sólo después de golpear a un niño en la boca, caí en cuenta de que no me vendría nada mal hacer una dieta y, durante los 30 días siguientes, sólo pienso comer frutas y verduras-- básicamente porque las otras dietas parecen muy complicadas para alguien tan corto de entendimiento como soy yo.

Supongo que debería pesarme y medirme  para que esto sea relevante. Pues bien, buscaré con qué hacerlo.

No tengo cinta métrica de costurero, sólo tengo de la metálica.

Me he medido con un cable y luego lo medí en la cinta metálica. Así es, soy un genio.

Peso 100 kilos.

Así que eso, a hacer dieta. Si alguien más se quiere adjuntar, no lo haga. Consulte con su nutricionista local. Yo no estoy certificado en nada, pero creo que una persona saludable, como yo, puede subsistir sólo de frutas y verduras. Igual es sólo por un mes.

Si alguien sabe de alguna ensalada o algo que se pueda hacer mezclando frutas y verduras, hágamelo saber.  Porque, si bien me considero un Gran Chef, las frutas y las verduras no son mi fuerte. Sé de ellas, las frutas y las verduras, que las hay en cantidades absurdas con nombres rarísimos y que las mujeres las usan para describir colores. Más allá de eso, naranja china.

De hecho, tengo una amiga nutricionista. La última vez que la vi, irónicamente en un bar, le pedí que me  hiciera una dieta. ¿Saben qué me respondió la muy impertinente? Que dejara de beber tanto. ¡Qué se cree! Una cosa es la comida, que es para el cuerpo, pero ¡el alcohol! ¡Ese es alimento del alma! Además, es más útil el alcohol que la comida. Ponle, si no, una Big Mac a tu coche un día de estos y dime qué tal te sale la cosa.

Foto de andi.vs zf

3 comentarios:

So dijo...

El problema de hacer dietas, es que da mucha hambre. Lo bueno de tu dieta es que al 5to día vas a ver como la ropa te queda flojita, eso te animará hasta el día en que te des cuenta que te mueres de ganas de comer algo, real, sustancioso, que llene la boca, que se pueda masticar, o sea, carbohidratos.
Eso si, la bebida no me la toques, que hay cosas que se pueden pedir y sacrificios no entregables.
y de las ensaladas, mamá cuando se quiere hacer la gourmet le pone manzana a la ensalada. no es la mezcla más original del mundo, hay una con mango pero no la sé, mi religión me impide comer verduras y vegetales.

Jorge Luis Pérez dijo...

Dicen que los primeros días son los peores, y ya voy por el tercero verdadero. Se ve que somos de la misma susceptibilidad religiosa, a todo esto. Mi amiga nutricionista ha visto el artículo en FB y me ha confirmado que el alcohol es lo primero a quitar en una dieta, así que :(.

Hablando de ensaladas con manzanas, justo la primera que comí era con manzana y estaba muy buena. Hay una de espinaca con hongos que quiero probar, a todo esto. Ya compartiré recetas!

Anónimo dijo...
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