miércoles, 12 de agosto de 2009

Me enamoré de Brazo Mocho (L)

Desde que me dejó mi novia por un hombre más joven y más flaco, he estado deprimido. Hasta que antes de ayer, sentado frente al puesto del Poeta, vi a la mujer más hermosa que he visto en mi vida. Sí, le faltaba un antebrazo, pero ¿qué pasa? Si uno lo piensa, con una mujer manca todo son ventajas.

Por ejemplo, ¿el gasto del anillo de matrimonio? Te lo acabas de ahorrar. De una. ¿En la tienda de guantes? Descuento del 50%, siempre. Y lo más importante: tener un brazo menos soluciona inmediatamente el asqueroso problema del brazo que sobra en la cama-- ese brazo que impide que uno pueda dormir abrazado a su pareja sin arriesgar que una extremidad quede enterrada y dormida por el resto del día.

Y no todo es económico, por supuesto. Nunca le van a dar ganas de jugar contra ti en la Play, para empezar. Y si quieres hacer guerra de cosquillas contra ella ya tienes la mitad del terreno de juego dominado. ¿Que la quieres atar a la cama? No sólo no se podrá resistir mucho, sino que hasta te ahorras un cordel. Si un día llegas borracho y se te va la mano, ella sólo podrá cubrirse de un solo lado. Sí, ventajas y más ventajas.

Claro que una mujer de un sólo brazo también tiene sus desventajas-- aunque estas son muy pequeñas. Se ha de demorar más cocinando. Y seguro que le tienes que pintar las uñas. Pero creo que eso es todo, porque en un vehículo automático sí se puede ir con una sola mano. Y te firmo en un papel que tiene que haber desarrollado más habilidades con la boca-- para compensar, digo yo.

Y siempre vas a poder confiar en ella. Nadie nunca se le subirá al hombro, si lo piensas. Y es la mujer perfecta para mí, que estoy gordito-- Osea, si ella me rechaza a causa de mi lamentable estado físico, ¿qué no le puedo decir? "Si, pero yo puedo dejar de comer y bajar... En tu caso, ¿hay alguna enzima que te regenere?" Suena turro, sí, pero tenía que preparar una línea para escudar mi ego de un posible repudio.

Después de pensar en todas estas ventajas y desventajas, me sentí preparado para acercarme a ella-- justamente cuando se levantó y se fue. La traté de buscar contado los brazos de las mujeres que nos rodeaban, pero no pude llegar a un número impar. Pasé toda la noche jugando con el perro aquel de Montañita que sólo tiene tres patas, para que la man vea que estoy con la causa, pera nada de eso me hizo sentir mejor. Ahora estoy sólo y triste otra vez. Maldita Brazo Mocho.


4 comentarios:

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Anónimo dijo...

Para quitarle el control remoto solo debes darle un vaso con agua...

Guambra cosmero dijo...

¿Quesf eso de borrar comentarios? Como que no es tu estilo, no?

Y bueno, debe ser que en Montañita la gente se siente menos freak de lo que realmente es. Capaz que la man era de aquellas que empeña el televisor de la mamá para meterse toda la heroína del mundo y al final terminó con el brazo gangrenado moviendo la comida de los presos.

Jorge Luis Pérez dijo...

El comentario borrado fue mío-- una prueba por el cambio de espacios en la página.

Publicar un comentario