domingo, 28 de junio de 2009

Esto es para todas las mujeres del mundo que tengan pies

La vida me ha dado mucho, y hoy es el día de devolver. Este es mi legado para la humanidad: ¡Escuchadme, mujeres del mundo! A los hombres no nos importa qué zapatos estáis usando. En serio. De hecho, mi ex-novia y yo estuvimos juntos como 3 años y aún no tengo claro si ella tenía pies. ¡Mucho menos si tenía zapatos! Verán, a los hombres, lo que nos llama la atención de la ropa de la mujer es, como sabéis, el tamaño. Y, como dijo, Buckminster Fuller, "menos es más".

Y hay una razón para eso. Mientras más pequeña es vuestra ropa, menos espacio ocupa en nuestros armarios, en nuestras maletas y en nuestras lavadoras. Y eso es todo. Cuando vemos un vestido sexy no pensamos "cuánta piel", sino que pensamos "cuánto ahorro". Y, por supuesto, si te lo puedo sacar rápido, mejor. ¿Esos vestidos con 30mil tiritas del cual tienes un librillo con instrucciones para ponértelo? No me gusta; no me quiero sentir como un policía desmantelando una bomba, gracias.

Todo esto viene porque, hace relativamente poco, acompañé a una amiga a comprarse unos tacones blancos. Fuimos a 10 zapaterías, cosa que no debe sorprender, pues es lo que más hay en cualquier centro comercial, y ¿creen que se compró algo? Fue en ese momento que me di cuenta que las mujeres tenían pies, y a veces hasta zapatos. Pero yo ya sabía de aglo que sí tenían: complicaciones. A priori, "zapatos blancos" no parece implicar mucha vaina.

¿Que no? Pues sí. Estos son muy blancos, estos son muy bajos, estos son muy altos, con estos se me ve la línea que divide los dedos, estos son muy abiertos, esta tirita no me gusta, estos no creo que duren, ya tengo uno como esos, esos me gustan... pero la chica de allá ya se está llevando unos. ¡Por la espada de Roldán*! 

"Y de qué nos sirve todo esto" se preguntarán las lectoras. Porque sé que ya sabéis que no nos fijamos en los zapatos que usáis, y que los zapatos bonitos son para vosotras mismas, para que os sintáis bien. Pero, amigas mías, si ya sabíais eso, ¿por qué rayos torturáis vuestros pies con los zapatos más incómodos del mercado? 

Para nosotros, los tacones son aquello que limita cuánto podéis caminar/bailar y, sobretodo, subir escaleras. El único momento en que nos damos cuenta de que tenéis un par es cuando os los sacáis para mostrarnos un pobre pie machacado, calloso y arrugado. Y claro, luego a comprarse el producto para tener los pies más bonitos, ¿no?

¿Sabéis que sería mejor? Ir con zapatos cómodos. 

*Durandal

3 comentarios:

Shaime dijo...

¿Y a ti quién te ha dicho que las mujeres nos ponemos zapatos bonitos para que los hombres los admiren? (Los hombres... ¡válgame! Los pobrecitos que sólo tienen en el guardarropa par mocasines negros y par tenis blancos.)

Las mujeres nos calzamos para las mujeres.

So dijo...

Totalmente de acuerdo, por eso amo vivir en una ciudad que me permite ir a todo sitio en deportivos, sea fiesta trabajo cena o demás... acá no se usan tacones y mis piesecitos no sufren maltratos.

Viste que las mujeres son complicadas... :S

GC dijo...

Creo que la obsesión por los zapatos viene desde que es una de las pocas prendas que pueden probarse sin sentirse ballenas.

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