martes, 14 de abril de 2009

Día sin luz

Cuando volví de la universidad, el dinosaurio seguía ahí. I estaba a oscuras. ¿Por qué? Porque me cortaron la luz. Así es, llegué a casa i no funcionaba nada. Como soy discípulo de Ullaguari, enseguida fui a revisar los breakers. C-c-c-Combo Breaker! Estaban bien, todos en "on". Llamé al terrateniente, pero la Semana Santa se lo habrá llevado a algún mejor lugar. Además, alimentando mi contrariación, descubrí que yo era el único gil del edificio sin electricidad.

Me sentí especial, como si el destino me haya señalado a mí para hacer una regresión al medioevo; yo desde hace tiempo deseaba regresar al pasado, pero no tan lejos: yo quería volver a mi infancia i dormirme en cualquier lado i llorar a cualquier hora, pero los deseos i su forma de cumplirse suelen recordarnos que hay que ser cuidadoso con lo que se pide. Así que estoy como un pájaro sin luz i sin la metáfora.

Crucé la calle, fui a la casa del chino a comprarle unas velas. Cogí nueve, tres amarillas, tres azules i tres rojas, porque lo que importa es la patria. Aprendí que lo que importa cuando no tienes luz es el orden, pues si no recuerdas dónde mismo dejaste el encendedor no vas a poder encender las velas. Pero bueno, ya estoy, con el karma romántico de las luces tenues.

Hoy también aprendí que cuando no hay electricidad, las refrigeradoras no funcionan óptimamente. Así que bueno, hay que comerse lo que está ahí dentro primero-- por suerte para mi, nada que necesite calentarse. ¿O las uvas quedan mejor hervidas, como las alcachofas? Para la desgracia de mis vecinos, tampoco me puedo bañar, porque no tengo agua caliente, i yo al agua fría no me meto ni de broma. Pero eso no importa, tengo suficientes perfumes para aplicar el método francés. Seguro que cuando apeste demasiado, algún vecino me convidará la ducha. ¿Se puede llevar jabón en las piscinas públicas?

Ese es el resumen de hoy. Según la compañía eléctrica, en una semanita tendré luz otra vez. Hasta mientras, la batería del portátil dura como tres horas i la pienso recargar en la universidad. Lo importante de estar sin luz es hacer planes que involucren electricidad fuera de casa: hoy vi los goles de Maradona en la casa del vecino, mañana juega Barcelona, pasado ASW, el jueves no te ahueves. Como conclusión, quiero decir que me siento afortunado de haber vivido en la misma época que Diegol i que él es el más grande de toda la historia del fútbol.

No hay comentarios:

Publicar un comentario