miércoles, 18 de febrero de 2009

Nunca más vuelvo a dudar de la Iglesia

L'Osservatore Romano, el periódico papal, publica que los hombres y las mujeres pecan de manera distinta. Ya por ahí me parecía un notición de esos que hacen que las rotativas paren, los editores esperen y las mujeres paran. Es que yo nunca me lo pude haber imaginado. Pero ahí no acaba la cosa, no, porque cuando el papa-periódico convierte lo interesante en importante, lo hace a profundidad. Tranquilos que ahí va la conclusión de la noticia: Los hombres pecamos más de lujuria y las mujeres pecan más de orgullo. ¡Quién lo hubiera imaginado!

Claro, acá nosotros nos reímos, pero si para nosotros las mujeres son un misterio, ¡imagínate tú cómo ha de sentirse el Papa! Esto sale de un meticuloso estudio que ha hecho un cura a partir del contenido de las confesiones, supongo porque estas no son confidenciales. Y resulta que las mujeres también pecan más de envidia que los hombres. Y que los hombre pecamos más de gula que las mujeres. ¡Cuánta luz hacia el comportamiento del hombre! Gracias, Vaticano, pues no sólo me haces conocer a Dios, me haces conocer al prójimo. Y desde acá te digo que si las mujeres no pecan tanto de lujuria es porque mi foto no está en todos lados. ¡Je-jey!

Bueno, hombre, tampoco está tan mal la listilla. Porque, si lo pienso, creo que yo hubiera predicho que la lujuria estaría en el top 3 femenino. Igual está en el cuarto, así que mal no voy. Y esa es la noticia, quizás mañana saquen algo revelador como que los jóvenes no van tanto a misa, que todos estamos cansados de no saber cuándo mismo es la cuaresma* o, por ese mismo camino, saber por qué esta no dura cuarenta días.

*Del 25f al 11a

2 comentarios:

Anónimo dijo...

y tan como preguntó una señora muy graciosamente: ya que las mujeres se supone que no están en esas, entonces ¿con quién pecan de lascivia los hombres? ¿con otros hombres? ¿manuela no más?

¿cuál será el pecado más común de ratzinger? ¿lascivia a lo macho, u orgullo a lo hembrita? si no les costó quebrar el deber de confidencialidad era de que echaran el chisme completo, ¿no?

Jorge Luis Pérez dijo...

Se supone que es de pensamiento...

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