domingo, 26 de octubre de 2008

Para la gente que disfruta leyendo Paulo Coelho


Detesto la gente que lee Paulo Coelho i luego cree que ha sido testigo de un milagro de la literatura escrita*. En perspectiva, yo también leí Paulo Coelho, sobretodo sus obras desde el 96, pero eso fue cuando yo tenía 10 años i creía que los libros de "Elige tu propia aventura" estaban orquestados por un genio y que lo más extraordinario que había tenido la gracia de ser impreso era "Elena y Dani".

Claro, luego descubres los buenos libros, los clásicos del arte, las obras inmortales: "El caballero de la armadura oxidada", "¿Quién se ha llevado mi queso?", "Juventud en éxtasis", las obras-cumbres, más claro, i te das cuenta del verdadero potencial de la palabra escrita, su complejidad, su ritmo, su simbolismo, su desarrollo de los personajes, su influencia del ambiente en el crecimiento del protagonista, sus juegos de palabras, la profundidad de sus temas, sus pistolas de Chekhov, epifanías, cambios de tonos i sus giros en el entramado.


Paulo Coelho no está mal si se lo considera como la puerta hacia algo más grande, un primer episodio que atraiga a descubrir la basta magnitud que hay entre las portadas de un libro, porque hay gente en el mundo que cree todavía que "leer es aburrido" pues símplemente piensa que todos son iguales a "La Celestina" o "Mi Planta de Naranja Lima" i no ha encontrado el género o el autor adecuado porque, llánamente, no le han dado oportunidad a la lectura más allá de la que los profesores les obligaron a darle a los 13 años (en España, el mayor número de lectores tiene esa edad).

A esa edad te intoxican con barrabasadas a intravenosa, te dan Vargas Llosa-- o, peor aún, hacen lo peor que puede hacer un profesor, hacer leer las versiones cortas de los libros, como si alguien tuviera derecho a decidir que partes de "El Cantar del Mio Cid" son omitibles. Qué criminales del intelecto son los mal-llamados maestros que dan la idea de leer la Iliada en 50 páginas es básicamente lo mismo que la versión original. O te sacan la Celestina cuando ya se inventó Cien Años de Soledad. Así, cualquiera se queda con Paulo Coelho. ¿Qué importa si a la vuelta de la esquina está Konrad si no queremos dar un paso más allá de nuestras casas?

Los nuevos recursos para atraer lectores, cortesía Planeta.

*En contraposición a la literatura audiovisual.

1 comentario:

quark schiz dijo...

No, si los profes quisieran de verdad inculcar en los niños la lectura culta y el intelecto lo que se les debe mandar a leer es "Lazarillo de Tormes". Nunca falla.

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