martes, 8 de julio de 2008

En vuelo internacional cuchillo de plástico

Ícaro no se imaginó lo feo que volar podía llegar a ser.

No hay nada como estar nueve horas sentado en el avión al lado de una gordita. Es que las gorditas son más amables. Pero roncan como si tuvieran un ratón en la tráquea. ¿Por qué pagan lo mismo que yo si ellas llevan exceso se equipaje? Yo tampoco estoy Agustín Delgado, pero son como 10 euros por kilo en el que te pasas, no hay derecho. Pero esto no es sobre como las gordas ocupan sillón i medio (mi medio) o su perseverancia para ir al baño cada hora i media. Esto es sobre las normas de seguridad de los aviones.

Primero que nada, viajé con un encendedor en el bolsillo. Yo soy medio gil, pero Macgruber seguro que puede hacer una bomba letal de un mechero. No me habla muy bien de la paranoica seguridad de los aeropuertos. Pero bueno, lo que es realmente indigno de viajar no es ni el largo i tedioso proceso para abordar, ni el preocupante sistema de sobreventa con el que funcionan las aerolíneas, ni la posibilidad de que tu maleta de a parar en Bombay (la capital más exposiva del mundo) ni tener que dormir sentado, con el cuello roto, entre los llantos de niños, ni las preguntas de seguridad tipo: "ha aceptado un paquete de un desconocido -sí, soy estúpido" "hizo su maleta usted solo -no, me la hizo mi mami" "ha comprado algo fuera de una tienda -sí, el recibo del parquímetro". Lo peor de volar, claramente, es la comida. ¡Qué mala es!

En el vuelo me dieron a elegir entre carne o pasta, i pensando en qué podía haber caducado primero, elegí la carne. Esa comida era como la biología, infrahumana. I encima, como la cereza podrida en la copa rota, quieren que partas esa figura con un cuchillo plástico. ¡Hasta las tijeras de niños cortan más que esas tonterías! I no es que la carne esté blanda, a punto. La carne era una suela de zapato de payaso veterano de las ferias. ¿Por qué no te ponen un cuchillo de verdad? ¿Qué, alguien va a secuestrar el avión con un cuchillo? Porque si lo hace, el tipo es un bacán, porque la cabina está cerrada con una puerta que se la ve más imponente que el cuchillo de la mantequilla ese. La plena, si alguien logra tomar el avión así, merece poder estrellarlo donde se le venga en gana. I hasta que no pase, nosotros merecemos poder tener un intento justo para cortar la carne.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Basta con que algún demente tenga un cuchillo "real" para que mate a los pasajeros que pueda. Eso también es un atentado lamentable. O es que pesa más la inutilidad de ciertas personas para cortar carne?

Jorge Luis Pérez dijo...

Por gente paranoica como tú es que el mundo está tal como está. ¿O sea que el resultado directo de poner cuchillos de verdad va a ser que un asesino cuchillero se meta en cada vuelo? ¡Pero qué tonto! I, don Thorp, el plástico no me parece el material idóneo para cortar nada.

Anónimo dijo...

Ayyyyy qué tonto! Ayyyyy qué torpe! Ayyyyy gente paranoica! Se nota que piensas como niñita de 5 años (todo el mundo es bueno, solo el cuco es malo).
Nadie dice que el resultado directo de poner cuchillos de verdad va a ser que un asesino se suba en cada vuelo... PERO PUEDE PASAR CRETINO y si se puede evitar se evita!

Jorge Luis Pérez dijo...

Espera, ¿todos los que creen que el hombre no es por naturaleza el cuco son niñas de cinco años? ¡Je-jey!

Anónimo dijo...

Espera, ¿se te acabaron los argumentos sobre el cuchillo? ¡Je-jey!

Jorge Luis Pérez dijo...

Primero primavera, deja de contestar con mi estilo, que la gente va a creer que me estoy respondiendo yo solo. De ahí, i sin entrar en que sólo en Estados Unidos se imponen esas reglas (leyes), me voy a arrimar a que si eres tan pendejo como para considerar que todos los que creen que el hombre es bueno de naturaleza son tontos, no voy a ponerme a plantear argumentos a partir de tremenda tontería.

Gracias por jugar.

Jade dijo...

Jajajajaja Tienes toda la razón, esos cuchillos son una tonteria.

Y Anónimo, disculpa pero, no consideras que sí es un poco de paranoia el obligar a los pasajeros a utilizar cuchillos de plástico o sacarse los zapatos en el aeropuerto para revisarlos. Las torres gemelas no fueron destruidas por un man que derrepente se paró de su asiento con un cuchillo común y corriente gritando: "¡Bajate o te enchuzo!"

Y para todo esto, ¡son unos choros! ¡No te devuelven las limas de uñas confiscadas!

¿Ya llegaste Jorge?

Fernanda C. Toscano dijo...

Se requiere cierto ingenio y mente algo lucida o dilucidada, suena mejor, para entender tu sentido del humor.

Saludos.

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