miércoles, 25 de junio de 2008

Viendo el partido Turquía - Alemania...


...me he llevado una sorpresa: el árbitro se llama Musaka. ¡Qué gaivor! La verdad no sé si se lo escriba así el pana--i no me voy a poner a buscarlo ahora, pues tengo mejores cosas que hacer, ¡je-jey!-- pero por lo que sonaba en boca de los narradores españoles, parecía, parecía Musaka. Esto me hace hincapié para hablar sobre uno de mis platos favoritos i daros una clase de historia de la cocina: La autoría de la Musaka se la pelean los turcos i los griegos. I no es por nada, pero pongo la mano al fuego (la mano de Wilson) a que esa figura es turca.

Con todo el respeto que la cultura griega se merece, que fueron, para mí, la civilización más importante de la historia e infrahistoria de la humanidad, la cocina no es su fuerte. Aún hasta hoy, ándate por allá a ver si encuentras algo que no sea: Cordero, vino, aceite de oliva. Pare de contar. Por el martillo de Tor, se puede vivir bien de sólo esas tres cosas, está claro, pero a menos que el recetario griego esté enterrado junto a la Comedia de Aristóteles, está pitiado que esos manes hayan echo algo tan bueno como la Musakiña. Ah, antes de que alguien salga con la vaina de que la Musaka vale tres atados, cabe destacar que la preparación no es remotamente igual en nuestro continente que en este, pues la berenjena allá vale lo que es varenguena.

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