miércoles, 27 de febrero de 2008

Nuestra Invitado

Ahora sabemos lo que pasa cuando no se sigue la línea del periódico. ¡Je-jey!



http://www.eluniverso.com/2008/02/27/0001/21/2DF512D3CC9E4641A17C0A74DCF6383F.aspx

El Televisor

Homenaje a Chicho Ibáñez Serrador
Guión de Jorge Luis Pérez

I Entada

1. Plano general de la entrada de una casa. Un niño juega con un balón. Entra en el plano un hombre cargando una caja. Es un televisor.
2. Plano medio cerrado del niño a over the shoulder del niño. El niño deja de jugar i le pregunta al hombre: “¿qué llevas ahí?”
3. Plano medio cerrado del hombre encerrado entre el encuadre i la caja. “Es un televisor”.
4. Plano medio del niño. Él sonríe.
5. Plano medio del hombre. “He estado ahorrando para comprarme una desde hace mucho tiempo”.
6. Primer plano del niño. “¿I me vas a dejar ir a verla de vez en cuando”?
7. Primero plano del hombre. “Sí, claro.” Él empieza a salir del encuadre.
8. Plano general igual al de la toma 1. El hombre sonríe al niño i se acerca a la puerta de su casa.

II Casa

9. Plano general de la casa del hombre. Se ven en el encuadre la mesa que ocupará el televisor. El hombre entra en su casa i deja la caja en el suelo. Fundido a negro.
10. Negro. Sonidos de la caja siendo abierta. Plano del hombre desde dentro de la caja
11. Plano general del hombre sacando el televisor i poniéndolo en la mesa. Fundido a negro.
12. Plano general desde el punto de vista del televisor. El hombre saca cables i manuales de la caja. Los guarda. Tira la caja. Se acerca para encender el televisor.
13. Plano general del hombre encendiendo el televisor. Mismo plano de la toma 9 i 11.
14. Primer plano del televisor mostrando el final de “¿Quién puede matar a un niño?”- puede ser la escena en la que los niños atacan al hombre sobre la barca. Zoom-out al hombre llevándose la mano a la boca.
15. Plano medio del hombre. Iluminación frontal fuerte.
16. Plano del televisor mostrando el ataque de los niños al hombre. La policía llega i va a disparar.
17. Primer plano abierto del hombre escuchando los balazos. Iluminación frontal fuerte.
18. Plano del televisor. Ahora los niños van a matar al policía. Crece música de tensión.
19. Primerísimo primer plano del hombre escuchando la línea del niño cuando este dice que están listos para ir al continente. Iluminación frontal fuerte.
20. Plano medio abierto con el hombre, el televisor, i la puerta. Sonido del timbre de la puerta. Traveling in-zoom out. Suena el timbre otra vez.

III Entrada

21. Plano medio del niño tocando el timbre. Empieza música de suspense.
22. Primer plano del rostro del niño. Iluminación desde abajo.

IV Casa

23. Plano medio del hombre en ángulo aberrante. Iluminación frontal fuerte.
24. Plano del televisor.
25. Plano medio del hombre en ángulo aberrante. Zoom-in/traveling out leve. Suena el timbre. Iluminación frontal fuerte.

V Entrada

26. Primer plano de la mano del niño tocando el timbre. Punto álgido de la música.

VI Casa

27. Plano medio en ángulo aberrante del hombre que se levanta a abrir. Zoom-out/traveling in leve. Se sale del encuadre.
28. Plano general de la puerta en ángulo aberrante. Zoom-in/traveling out leve. El hombre llega a ella i se queda quieto. El timbre insiste.
29. Plano medio. El hombre abre la puerta, violentamente. El hombre empieza a golpear al niño. Se abre a plano general. Fundido a negro.

Fin.

lunes, 25 de febrero de 2008

La amante del cartero

Este es de los pasodobles más pitiados que conozco, al menos un ocho en la escala de pitiadez, i dice así:

Traigo una gran decepción y es por una traición en el alma arraigada,
por eso es que tomo yo mucho vino i licor, pa' olvidar a esa ingrata.
Fui un bracero cumplidor, y así como me ven, yo gané mucha la plata
y toda se la mandé a mi mujer infiel...y hoy con otro la gasta.
¡Dios mío dime qué haré, si me regresaré otra vez de bracero!
¡Mis tres hijitos qué harán con su madre tan cruel y amante de un cartero!

Es que esto no es para más: mis amigos la ven con ese hombre paseando.
Yo no la quiero ni ver porque la mataré por andarme engañando.
Fui un bracero cumplidor, y así como me ven, yo gané mucha la plata
y toda se la mandé a mi mujer infiel...y hoy con otro la gasta.
¡Dios mío dime qué haré, si me regresaré otra vez de bracero!
¡Mis tres hijitos qué harán con su madre tan cruel y amante de un cartero!

D.D.

jueves, 21 de febrero de 2008

Desacertadas últimas palabras

Hoy tuve un roce con la muerte. Cuando el velo de la vida se corría sobre mí, pude ver el vídeo que la sala de producciones de mi cabeza había editado para ese momento. Yo esperaba ver a un centenar de mujeres llorando desconsoladamente la pérdida del único i verdadero amor de su vida, i luego escenas de sexo desenfrenado i furioso, persecuciones de carros, i muchas, muchas explosiones-- todo con el fondo musical de mis mozas cantando en un estilo gregoriano-postmodernista algo titulado "Adiós, Machuchín Machucador", pero lo que mi cerebro había preparado como resumen de mi glorioso paso por el mundo fue lo siguiente: Una cámara dentro de mi boca recontaba como nací sin dientes, luego me salieron unos pocos, luego se me cayeron todos, luego me salieron otros, i ahora los que tengo, los tengo llenos de caries. Nada más. La censura, asumo, no dejaba exhibir el clip original.

En fin, la verdad es que cerca de la muerte no estuve, pero sí que viví un posible accidente automovilístico. Tras reflexionar sobre lo sucedido, i viendo que era importante transmitir lo que aprendí viviéndolo, decidí hacer este recuento, al que he decidido llamar "Del posible accidente de tránsito de esta mañana i de todo lo que ahí aconteció".

Del posible accidente de esta mañana i de todo lo que ahí aconteció

Yo iba en el bus, sentado en primera fila como me gusta hacer en el cine i en el cabaré, cuando de repente, sin previo aviso, de one pin-pon, sale un carro de la nada i se le cruceta a la buseta. Todos los que estábamos adelante nos asustamos, i yo, en vez de usar una exclamación certera de mi inmenso repertorio de expresiones certeras contemporáneas que van desde el "cáspitas" o "canastos" hasta las más fuertes palabras, prohibidas algunas en ciertos rincones del mundo, como son "chuzo" o "Chatruc", ¿saben lo que digo? ¿Saben? ¿Saben cuáles pudieron haber sido las últimas palabras antes del choque? "Híjole". ¡Híjole, os digo! Yo, ante la amenaza de un frenazo contundente sólo puedo coger i decir "híjole". Mis aspiraciones de poeta se acaban de tirar al agua. Fin del relato.

Así, escuchando lo narrado por Don Jorgoclo, apunté en mi cuaderno en siguiente verso, el que aspiro ilustre lo sucedido i pueda ser usado en el futuro para transmitir la sabiduría de este buen amor:

El que mucho abarca
poco aprieta

martes, 19 de febrero de 2008

Ayer armé un sillón

En el futuro, cuando mis hijos vean los muebles de mi casa, quiero que sepan que los armé yo; Sé que eso será como cuando ahora tu vieja te dice "mi papá armó esta casa con sus propias manos", excepto que mis muebles son de Ikea i para ensamblarlos sólo hace falta haber jugado con los Legos en la infancia. Sin embargo, cuando mis hijos o mis nietos vean los muebles seguro dirán "¡ni la gaver!", porque no podrán creer que los muebles existían en analógico i no en digital, o que se los tenía que construir, así como yo no creo que mi abuelo haya hecho una casa con sus manos callosas.

Pero volvamos a mi sillón: no es que yo lo "hice", porque la madera no la fui a buscar al bosque (porque no soy leñador), el diseño no lo dibujé en mi mesa de arquitecto (porque no soy arquitecto) i no lo decoré yo mismo (porque no soy maricón). Lo que yo hice fue pasar los tornillos de un lado al otro i machacar los clavos, pero así es la evolución de lo que uno construye. O sea, yo me acuerdo que en el diario de mi abuelo (que era como que el blog del man) el pana había escrito "sí, armé la casa, pero no es la gran huevada porque el bosque no lo planté yo, el movimiento art-decó no lo inicié yo, i la decoración ciertamente no la hice yo, porque no soy maricón". Para el man el esfuerzo que yo le meto a atornillar las vainas es el mismo que el de él hace 4 siglos o hace cuanto mismo haya sido que vivió mi maldito abuelo.

martes, 12 de febrero de 2008

El Negro de Dr. House

El doctor negro de House, Eric Foreman (casi como el de 70's show) me cae como la lluvia en Carnaval. ¡Es que el pana no ve el programa! Siempre anda haciendo diagnósticos simples: un tipo viene con una bala en el pecho i el negro piensa que la prognosis es "le han disparado al corazón", ¡puta madre, eso no puede ser parte de House! Seguro que lo que ha pasado es que por una extraña enfermedad, el paciente ha acumulado hierro en el miocardio (¿suocardio?) i este ha formado algo que parece un misil, que luego, por otra extraña enfermedad, se ha partido i ha simulado dispararse. ¡Si fuera un simple balazo, el caso no estuviera en House! ¿No es esto obvio? ¿Soy el único que se cabrea cuando el negro quiere aguar la fiesta con una enfermedad a la que sí se le entiende el nombre?


A todo esto, ¿por qué a todo el mundo le diagnostican Lupus en algún momento u otro? ¿Qué tan pitiado es la lupus? ¿No es esa la enfermedad que te convierte en hombre-lobo? ¿I qué hay de la enfermedad que te convierte en vampiro, o en Guepardo? ¿En el chapulín? En fin, lo que importa es que el negro no ve la serie, pues si la viera, diría un completo disparate cada vez que llega un moribundo. El negro representa, entonces, el convencionalismo médico, i esa figura no tiene cabida en House. El negro es el anti-House, quizás por eso sea tan poco agradable para el que ve el programa: El televidente admira a House, por eso debe repudiar a todo lo que House no es-- ordinario.

Los diferentes tipos de médicos:


Hay tres tipos de médicos i, dependiendo de cómo sea uno, uno de estos tres tipos debe ser nuestro médico de cabecera.

El doctor "no pasa nada": Estos son los del tipo parsimonioso. Para ellos, todo está bien i uno va a vivir más que Matusalén. Doctor, tengo sífilis. -¿Sífilis? ¡No se preocupe! Un par de inyecciones, ¡zas! se acaba ahí el problema.

El doctor alarmista: Es pues, el contrario al anterior. Veamos el ejemplo: "Doctor, tengo sífilis" -¿Sífilis? ¡Puta madre! ¡Te nos mueres! ¡Ah! ¡Pánico! Necesitamos iniciar el tratamiento ahora para que tu familia te pueda enterrar en un estado decente.

El doctor Patch Adams: Es el que le interesa el lado humando de la enfermedad: "Doctor, tengo sífilis". -¿Sífilis? ¡Ya tienes algo en común con los reyes! ¿I dime, has tenido una buena vida? ¿La has disfrutado? ¿Tienes algún último deseo? Espera, déjame contarte un chiste.

Yo, por supuesto, prefiero al doctor alarmista. Que a mí nadie me diga que todo está bien cuando se trata de mi salud, quiero un doctor que se parta psique atiborrado de preocupaciones, que se desvele pensado "Pérez va a estirar la pata" i que haga algo al respecto. El menos respetable es Patch Adams. Por muy linda que sea la película i la vaina, no me convence el método. O sea, para eso, en vez de ir al hospital salgo i alquilo una peli de Adam Sandler i me curo, ¿no?

Respondiendo a las dudas de la Gabi Calderón

"¿Podré seguir escribiendo?" se pregunta hoy la fatalista Gabriela Calderón. Responder es complicado. "Ojalá que no" parece la respuesta obvia... pero eso sería quitarle la esperanza a los que creen en la igualdad, i no hablo de géneros. A todo esto, estoy sorprendido que la Gabi haya esperado hasta el cuarto párrafo para hacer alguna comparación entre Ecuador i el régimen autoritario venezolano-- ha de estar perdiendo el toque. O quizás está tratando de crearnos nuevas expectativas.


Para cerrar su artículo Calderón tenía que poner una declaración del padre de la democracia peruana, el escritor Vargas Llosa. ¿Vargas Llosa? La última vez que leí al aspirante político fue en el Comercio de Lima, cuando él comparaba a Jack Bauer con no-me-acuerdo quién; a lo mejor era con él mismo. Sí, seguro que era eso. ¿Hay todavía gente que lea a Vargas Llosa i disfrute? Quizás sean sólo los Pichulita.

Pasemos de Llosa i vayamos a las citas "¿Acaso no es democrático el actual sistema en el que los programas más populares se mantienen y los que nadie quiere ver son cancelados?" ¿Cómo sé yo cuál programa es exitoso i cuál no? ¿Son públicos los 'ratings' i yo no me había enterado? Hay programas en Ecuador que no los ve ni Dios. ¡Ni Dios, os digo! ¡I eso que Dios es omnipresente! I no es que Dios no los ve, pero sí los ven Jesús i el Espíritu Santo, no. Ninguna de las tres personas de la Santa Trinidad se molesta en ver la decadente televisión nacional, i eso que las tres son omnipresentes, osea que hacen el esfuerzo consiente en evitar Ecuavisa.

En fin, volviendo al miedo a que se pierda la libertad de prensa, la Gabi parece pensar que nuestra libertad de expresión se basa en la Declaración de Chapultepec del '94-- no la culpo, a mí me gusta pensar que nuestra libertad la tenemos porque está avalada en la Constitución i seguro que los dos estamos equivocados. Pero, aún así, la libertad de expresión no es nuestra porque está plasmada en un derecho. No se la puede medir por cuántos canales de televisión emiten-- la responsabilidad social de ciertos canales es simplemente deplorable. Que todos tengan una voz no significa que ahora todo gil deba tener un segmento en la tele, o una columna, o una bitácora. No es eso lo que sustenta la libertad de expresión, i tampoco nos engañemos pensando que los periódicos locales publican la verdad sin antes retocarla, sin contrastarla, sin esconderla en la página 300, sin hundirla en el último párrafo, sin acusar con pruebas, sin seguir las pruebas hasta las últimas consecuencias...

Con la excepción de Michael Jackson, las cosas no son jamás o blancas o negras, suelen estar en un gris. Pero para la Gabi todo funciona así: Tomar un acontecimiento, buscar lo peor que podría pasar, compararlo con que Chávez hizo, condenar, i nos fuimos a la barenga. No hay un tal vez o quizás, quizás o tal vez. No quisiera ser el pelado de la Gabi, pero me imagino cómo han de discutir: ¿Qué? ¿Te fuiste con Juana a tomar un café? Seguro te fuiste a Café Revoleo, i seguro que, como pasó en el 97 con Chávez i Andrea Suarez, te sedujo con sus historias de ninfomania... ¿Que qué ninfomanía? No sé, pero seguro que hay una por ahí.

Feliz San Valentin Delgado, a todo esto. Está pitiada la figura, pero creo que, al buen estilo de la Gabi, he podido pasar de una idea a otra pretendiendo que están relacionadas i que la idea nueva confirma la anterior, a lo "la libertad de prensa, por ende, la libertad de expresión". ¡Je-jey! Si una cosa es verdadera en el artículo de la Gabi es que tenemos la libertad de leer o no el artículo, pero ¿tenemos, verdaderamente, libertad para elegir cómo informarnos?

viernes, 8 de febrero de 2008

Contrato de integración para los inmigrantes, propuesta de la derecha española

Mariano Rajoy, el líder del Partido Popular, principal rival del Partido Socialista del presidente Rodríguez Zapatero, propone que si llega a ganar las elecciones obligará a los inmigrantes a firmar un contrato para que se comprometan a acatar las costumbres españoles i respetar la ley.

La responsable de Inmigración del Partido Socialista, María Antonia García, declaró poco después que el "contrato de integración" de Rajoy es "una indecencia prejuiciosa y con marcados tintes xenófobos. ¿Acaso ignora el Partido Popular que los inmigrantes ya participan de los mismos derechos y deberes que el resto de los españoles?", preguntó retóricamente García.

El presidente del Gobierno español también calificó la propuesta como "intolerable" i dijo que esta correspondía a "ideas absolutamente rancias, excluyentes" i "discriminatorias", i por eso pidió disculpas a los inmigrantes que residen en España, según reportó AFP. Además, según elperiódico.com, responsables de varios colectivos de inmigrantes reconocieron ayer sentirse "agredidos" por la propuesta electoral de Rajoy.

Yo no me siento agredido. Es más, estoy completamente de acuerdo con el señor Rajoy. De hecho, hasta he elaborado un borrador para el contrato de inmigración, el cual ahora presento.

Yo, _______________, inmigrante, juro ante Dios i Su Majestad comprometerme solemnemente a adaptarme a la cultura de Reino de España i acatar sus leyes. Por esto:

- Juro dormir la siesta todos los días de 1:30 a 2:30, como es costumbre del Reino de España.

- Juro que, en caso de que llegue a tener automóvil, lo voy a aparcar con la misma precisión que tiene un cirujano borracho haciendo cirugía intestinal con una sierra eléctrica, obviando las líneas blancas i pretendiendo que soy dueño del Dent Wizard.

- Juro llevarme eternamente mal con toda persona que hable el castellano como lengua natal, incluyendo a los vascos, gallegos, i catalanes. O bien, juro hablar vasco o catalán e intentar crear una nación independiente cada vez que pueda.

- Juro destruir el idioma castellano usando insultos que no tienen ningún sentido y muletillas tontas, prefiriendo decir incorrectamente una palabra en inglés antes de usar un neologismo.

- Juro comprometerme a representar al atrasado sistema educativo del Reino de España. De ser necesario, olvidaré mi propia formación para adaptarme a uno de los colectivos educacionales más atrasados de la Unión Europea.

- Juro nunca aprender un idioma extranjero, particularmente el inglés. En caso de aprender un poco de este, juro hablarlo con un fuerte acento que haga que todo lo que diga sea imposible de entender.

Es Justicia, ante Dios i Su Majestad.


http://www.europapress.es/00066/20080207203842/psm-cree-contrato-integracion-rajoy-indecencia-prejuiciosa-marcados-tintes-xenofobos.html
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=481279&idseccio_PK=1008
http://www.eluniversal.com/2008/02/08/int_art_gobierno-espanol-cri_704919.shtml

martes, 5 de febrero de 2008

Adios Don Petro

Los Sábados i Domingos, siempre yendo a la playa, mi viejo sintonizaba CRE para que Petronio Salazar, con su clarísimo relato, insista con Barcelona. C R E, la radio que domina, i vamos, hicha, empuja, que el partido se termina. Cuando mi viejo nos contó a mi hermano i a mi que era amigo personal de Pepe Salazar, creí que mi viejito era una especie de celebridad sólo por conocerle.

Compre ya Doña Petrona, lo mejor. Joyería Martita. Frases que me suenan sólo porque Petronio Salazar las repetía incesablemente, como si él mismo hubiera inventado eso de meter la publicidad durante el propio partido. Sencillo i apurado, te pintaba el partido clarísimo, que faltaba ser gil para no entenderlo.

Las pocas veces que nos cogía el fútbol en casa i no el carro, aprendí de mi viejo el placer de bajarle el volumen a la tele i directamente ponerlo a Petronio. No sé si será casualidad, pero desde que Petronio andaba enfermo mi viejo ya no ponía el fútbol. Las veces que lo recordamos, siempre en el carro, decía apenado, pues sabía de su enfermedad, que ya no quedaban periodistas como él.