martes, 30 de octubre de 2007

No me discriminen

A Belén Castro

A lo largo de la trayectoria de este espacio creo que he dejado varias opiniones mías en claro: Los que disfrutan de los "comics" son maricones, los negros son estúpidos i apestosos, los discapacitados son material para bromas pesadas, los gordos i las gordas son asquerosos i asquerosas, respectivamente, i la única raza que valdría la pena no esterilizar somos los judíos. Ah, i si me preguntan 'qué dios es el dios verdadero' debo responder que el único dios al que hay que rendirle culto es al dinero. Sí, así es la vida, por lo menos como yo la veo.

Ahora, hay gente con un criterio distinto que cree que su opinión es la correcta i la mía no. Gente que cree en eso de que los hombres fuimos creados "iguales" (iguales a quién), tontos que creen en la equidad de oportunidades i derechos de las mujeres, i esas mangajadas alturistas que seguramente dicen de la boca para afuera pero de la boca para adentro se han de tragar la realidad de que ni bolsa nacimos en las mismas condiciones. Por ejemplo, ayer conversaba con una amiga sobre Lewis Hamilton. Ella estaba contenta de que él haya perdido porque, a su criterio, el tipo es muy sobrado. Yo estoy contento de que el tontaso no haya ganado pero porque él es negro i no quería que un negro triunfe.

¿Por qué mi razón es menos validera? ¿Por qué ella lo puede juzgar por ser sobrado i yo no puedo juzgar por ser él negro? Sí, son características diferentes: Él nació negro pero se hizo arrogante. Yo creo que es peor nacer que hacerse, porque hacerse es algo que naturalmente se puede corregir. Ser negro no. Me parece vano odiarlo por su arrogancia. Prefiero detestarlo por su color de piel. ¿Qué pasa? ¿Cuál es el problema? ¿Por qué unos pueden odiarlo por sus razones i yo no puedo por las mías? ¿No estoy siendo yo ahora el discriminado? O sea que está bien decir "hey, contigo no hay problema porque tú naciste así pero al de allá si lo puedo odiar por tener un criterio que no es el mío?

Si odias a la gente que odia, estás odiando a un grupo bastante numeroso, llámense xenófobos, racistas, puristas, lo que sea. En ese caso, tú también formarás parte de uno de esos grupos que detestan a otros. Serás lo que tú mismo desestimas. Entonces, te estarás odiando a ti mismo. Conmigo no pasa eso, porque yo nunca seré negro, chino, o mujer, i no me molesta que la gente evalúe a su vecino por criterios como color de piel, poderío económico u orientación sexual. Lo que me molesta es que otros me tomen a menos por mi decisión personal de repudiar a los morenos, amarillos i rojos. ¡No discriminen a los racistas!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que ganas de pelear que tienes!

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